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Harta de mentiras e injusticias

MAR RODRÍGUEZ
Mar Rodríguez. / JAVIER GANIVET

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

Dicho y hecho. La peleadora Mar Rodríguez afirmaba recientemente a DIARIO DE AVISOS en una entrevista publicada el 22 de septiembre y realizada por nuestra compañera, Inma Martos, que estaba pensando dejarlo.

“Tengo la edad ideal para pensar en una retirada. Este es un deporte de mucho riesgo, de contacto, muy duro y que pasa factura a la larga. Quizá si se pudiera vivir de ello sería distinto. Para mí esto ha sido un complemento en mi vida pero no se puede vivir de este deporte en España y menos en Canarias”, decía en las páginas del Decano de la Prensa de Canarias.

Tras diez años -comenzó a los 26- compitiendo, Mar disputará su último combate a finales de noviembre en Dubai con el Título del mundo de K1 profesional en juego, entorchado que, de lograrlo, unirá a un palmarés de ensueño y que la ha convertido en una de las mejores deportistas tanto a nivel canario como nacional de todos los tiempos. No obstante y junto con las razones antes citadas, Mar también se va porque está cansada y harta del trato recibido por su promotora de Tenerife: “Hay muchas mentiras y no me hacen caso ni me prestan atención”.

“La mujer lo tiene muy complicado y tiene que hacer muchos esfuerzos para hacerse hueco en un deporte como el que yo practico. No te dan las mismas oportunidades que a los hombres y hay que tener el respaldo de un promotor, de alguien que esté contigo”. “Mis mayores apoyos -prosigue- han sido Manolo Requejo y Nacho, el dueño del gimnasio Star Gym, donde realizo mis entrenamientos. Hace ahora un año y medio firmé un contrato para pelear un mínimo de cinco veces al año y todavía estoy esperando que me llamen”. “Dicen que es complicado buscarme rivales, pero ya no me creo nada pues yo sé que hay muchas chicas que podrían hacerme frente, lo que pasa es que no quieren gastar el dinero conmigo”, manifiesta la destacada peleadora chicharrera.

“No se me ha valorado lo suficiente; no me han impulsado. Me han dejado aparcada en mi carrera. Durante diez años solo hubo dos veces que he podido competir aquí en Canarias. Nunca he dejado de entrenar esperando mi llamada para pelear, pero no me han prestado atención, por eso me he cansado, aunque yo me siento satisfecha con lo que he conseguido”. “Seguiré entrenando a jóvenes peleadores en mi gimnasio de San Isidro y algún día me encantaría estrechar la mano a la primera canaria que consiga lo que yo he logrado a día de hoy. Es complicado, pero se puede y me encantaría conocer a mi sucesora. De momento no conozco a ninguna que tenga esa sangre”, afirma Mar que reconoce que tuvo que buscarse “sola la vida”. “Peleas, patrocinadores y publicidad en en los medios de comunicación. Es un camino lleno de obstáculos, trampas y mentiras. Ojalá mis sucesoras tenga en este sentido más suerte”, concluye.