tenerife>

“Hay que incrementar la calidad de la visita y cobrar algunos servicios”

Manuel durbán. | Moisés pérez

LUIS F. FEBLES | La Orotava

Manuel Durbán sabe perfectamente el suelo que pisa. Con meridiana claridad y echando mano de un discurso sobrio y directo, radiografía los problemas y los ejes de actuación que pasan por la creación de nuevos senderos temáticos, el control de los seres vivos introducidos y la elaboración de proyectos para la prevención de la erosión tras los último incendios. Todo ello, bajo la tutela de un Plan Rector de Usos y Gestión del Parque Nacional del Teide, que no tardará mucho en ver la luz.

-¿Por qué no se pudo evitar que el incendio acaecido durante el mes de julio afectara a una parte de la superficie del Parque Nacional del Teide?
“Los ecosistemas de las Islas se encontraban secos, con lo cual el combustible era bajo y la potencia explosiva era muy alta. El incendio de Tenerife, aunque no hubo viento fuerte, presentaba una situación complicada que acarreaba que cualquier chispa prendiera inmediatamente. Por ejemplo, en Boca Tauce entró desde la cumbre, cosa que nunca había pasado. Fue complicada la extinción y se pudieron defender determinados lugares, como el centro del Museo Etnográfico de Juan Évora, con una linea de defensa que evitó la entrada de las llamas. Pero fue una situación bastante problemática con la que supimos lidiar de inmediato; evitar la extensión de un incendio de estas características es casi imposible”.

-Las pérdidas naturales y económicas habrían sido bastante significativas para este espacio…
“En el parque nacional ardieron 460 hectáreas, en su mayor parte pinar de repoblación y matorral de cumbre compuesto por retamar. Respecto al pinar que ardió, devastó cerca de 165 hectáreas con un cortejo florístico en el sotobosque muy pobre. El retamar tardará unos 20 años en recuperarlo, ya que afectó a unas 200 hectáreas; no obstante, tampoco supone un daño ecológico irreversible. Los daños más graves sacudieron a la Bencomia exstipulata, de las cuales cerca de 400 ejemplares perecieron por el fuego y va a costar tiempo y presupuesto; será difícil recuperar el tamaño de la población tal y como estaba. Otra especie amenazada, la Jara de Las Cañadas fue afectada en Boca Tauce pero rebrotará con mucha potencia y no esperamos problemas en su recuperación. Respecto a la fauna, nos preocupaba una pareja de halcón de Berbería, en peligro de extinción, que una semana después los vimos sobrevolando sin sufrir ningún daño y en buen estado. Los efectos no son excesivamente graves en comparación con lo que podía haber pasado”.

-¿Cuándo vence la concesión administrativa a Teleférico del Teide, S.A., empresa participada al 49% por el Cabildo de Tenerife?
“Aproximadamente faltan 20 o 25 años para finiquitar la concesión. En su día, cuando la situación económica era más boyante, se realizó un estudio sobre la repercusión de esta infraestructura y vimos que los gastos de su eliminación eran altísimos. Es obvio que genera un impacto paisajístico, aunque hay también que valorar los costes económicos y sociales. Entiendo que ahora no sea una prioridad abordar esta cuestión”.

-La rentabilidad del Parque Nacional como foco de turismo está fuera de toda duda. ¿Cuánto suele gastar el visitante que accede a este espacio protegido?
“No tenemos una cuantificación económica exacta. Pero está previsto realizarla para los cuatro parques. Son cerca de 2.870.000 personas las que nos visitaron el pasado año y a esto hay que sumar el gasto en coches de alquiler, gasolina y comida, entre otros. Sin duda, genera un volumen de negocio muy importante en la Isla; produce más dinero que cuando los turistas van a la playa”.

Por los efectos del incendio costará bastante recuperar el tamaño de la población florística”

-¿Ha sido violento el efecto de la crisis económica en los ingresos?
“Ha disminuido poco en gasto corriente y en inversiones se ha reducido un 20% en tres años, mucho menos comparado con otras administraciones públicas. Reconozco el esfuerzo del Gobierno de Canarias para que los recortes afecten lo menos posible”.

-Existen municipios dentro del área de influencia del parque que hace tiempo que ya no reciben ayudas, ¿qué considera usted que puede pasar?
“Para los cuatro parques, hablamos de casi dos millones anuales. El problema es que en tres años se remitió desde el Ministerio (Medio Ambiente) los fondos y no se adjudicaron las subvenciones ni se justificaron convenientemente el importe transferido desde el ente estatal. Mientras no se justifiquen esas partidas, no hay nada que hacer. Las ultimas noticias que tengo es que se van a reducir enormemente las partidas destinadas a las ayudas para las áreas de influencia social y económica”.

-¿Se prevé limitar aún más el acceso al cono del Teide?
“No. Las cifras actuales son correctas, 50 personas cada dos horas. Desde que se implantó la medida, hará aproximadamente unos 20 años, vuelve a encontrarse en el cráter el manto de cristales de azufre que había desaparecido con la avalancha de turistas. No podemos hacer de la subida al Teide una romería, la magia del paisaje desaparecería y hay que fomentar la calidad de la visita”.

-¿Cuál será el futuro del Parador Nacional, de la zona urbanizada de El Portillo y de otras instalaciones que hoy están dentro de los límites de protección del parque?
“La primera es una instalación permitida y genera un servicio de calidad. Para el caso de El Portillo, no forma parte del parque nacional, pero el Plan Insular de Ordenación Territorial (PIOT) contempla crear allí un complejo singular con la desaparición de esos edificios y el desarrollo de un centro adaptado al terreno, donde pueda implantarse un restaurante de comida canaria o un museo. Es una necesidad, pero no son los mejores momentos para abordar una obra de esta envergadura. La imagen que ofrece el núcleo de El Portillo no es la más adecuada”.

No podemos permitir que la subida al Teide se convierta en una romería: la magia del paisaje desparecería”

-¿Para cuando el nuevo Plan Rector de Usos y Gestión del Parque Nacional del Teide?
“Trabajamos en ello, pero las cosas urgentes retrasan las importantes. Mi idea es que pueda estar en tramitación administrativa el año que viene; técnicamente está consensuado. La forma de redactar este documento es lenta y costosa”.

-¿Qué piensa de la posible transferencia de las competencias de Parques Nacionales a los cabildos insulares?
“Es una medida que debe decidirse en el Parlamento de Canarias y organismos competentes. Técnicamente creo que si una administración tiene interés político en la conservación del parque y dota presupuestariamente e implementa las medidas normativas, no tiene ningún inconveniente. Pese a ello, en algunas islas menores podría tener más problemas la gestión, puesto que son administraciones más pequeñas”.

-¿Qué planes se desarrollan para atraer al turismo de investigación?
“De universidades españolas y europeas tenemos casi 80 grupos al año trabajando en temas de geología, ecología y flora. En cuanto al turismo interesado en geología, estamos editando unas rutas específica,s así como la implantación de audioguías para todos los parques, con senderos temáticos y rutas adaptadas para discapacitados”.

-¿Cuáles considera que son los problemas fundamentales del Parque Nacional del Teide?
“En temas de conservación están bastante encarriladas las actividades. El resultado positivo en relación a este aspecto está avalados por los organismos nacionales e internacionales. Los dos problemas fundamentales siguen siendo los seres vivos introducidos, por una parte el conejo, que es imposible eliminarlos, y por otra parte, el muflón. Este último es un asunto que hay que intensificarlo para erradicar el animal ya que en pocos minutos entra y sale del parque. Nuestros grandes retos son el uso público y la calidad de la visita. Hay que lograr incrementar la excelencia de la visita y evitar aglomeraciones con la oferta de nuevas rutas y servicios de calidad; hay que cobrar algunos de los servicios no básicos, sin caer en el abuso”.

-¿Cómo ha sido el impacto de la sequía en el paisaje?
“Prácticamente no ha habido primavera. La floración ha sido muy escasa y los tajinaste han tenido una semana de floración con una imagen paisajística muy de otoño. Veremos un cambio en la composición florística en las zonas más afectadas por la sequía. En la cumbre, todas las especies están adaptadas, pero el rosadillo ha sido una de las más afectadas”.

-¿De qué manera el Parque ha apoyado las investigaciones sobre desaparecidos en la Guerra Civil, que pueden estar enterrados allí, incluso en zonas hoy protegidas?
“Hemos ofrecido apoyo a las organizaciones responsables de estas investigaciones. No se ha encontrado nada y creo que va a ser difícil sacar algo en claro sobre este asunto”.