tribuna>

Ni las gracias> Por Cristina Tavío*

El Gobierno del Estado rescata por segunda vez en menos de cuatro meses a Canarias. Ya lo hizo de facto en junio pasado, con el Plan de Pago a Proveedores, inyectando 650 millones de euros de liquidez en la tesorería de ayuntamientos, cabildos y Administración autonómica. Gracias a esta medida pudimos hacer frente en las Islas a más de 124.000 facturas pendientes de abonar en aquel momento. Ahora serán 765 millones más del Fondo de Liquidez Autonómico del Estado, para cubrir los compromisos de pago del Gobierno regional de aquí a final de año, garantizando los servicios esenciales en un momento tan delicado como el actual. La medida supondrá sin duda un notable alivio para las empresas y autónomos que han prestado sus servicios o suministros a la administración autonómica. Conociéndolo, no esperaba que Paulino Rivero diera ni las gracias por las condiciones de este segundo rescate, aunque hubiera sido una delicadeza por su parte no enviarnos otra vez a González Ortiz a ofender la inteligencia de los canarios. En el colmo del absurdo, el consejero de Hacienda, erre que erre, presentó ante los medios de comunicación el crédito de liquidez, solicitado para terminar el presente ejercicio 2012, como si fuera consecuencia de los ajustes que los Presupuestos Generales del Estado establecerán en 2013. O sea, lo que el Gobierno de Rivero se gastó ayer y no es capaz de pagar hoy es culpa de lo que no recibirá el año que viene. Menudo disparate, tremenda majadería. Hace una semana los hombres de Paulino se tiraron de cabeza al pim pam pum de los recortes, con el único objetivo de esconder la incapacidad de su gobierno para administrar la realidad. Han bastado siete días para que el discurso reivindicativo que plagiaron a Artur Mas se les desmoronara en las narices, al aceptar por segunda vez la ayuda de quien dicen no les ayuda. Esto es lo que pasa al agarrarse a un clavo ardiendo, te quemas. El domingo todavía insistía Paulino en su estrategia lacrimógena, afirmando que Madrid “se desentiende de Canarias, de sus problemas, de su gente, de su presente y futuro”. Me pregunto si cuando dice ese tipo de cosas tiene alguna esperanza de que alguien le crea, porque lo último que hace un Ejecutivo que se desentiende de una Comunidad Autónoma es prestarle 765 millones para pagar lo que debe. Quizás el presidente Rivero no se ha dado cuenta de que el llanto y la lactancia no pueden ser acciones simultáneos: o lloras, o lo otro; pero allá él y quienes le mantienen ahí. El alcance de este segundo rescate es tan evidente que no necesita más explicación. Ya quisieran para sí miles de familias y emprendedores canarios un crédito como este, con dos años de carencia y un interés cercano al 5%. Ojalá Rivero se acuerde de ellos algún día y empiece pronto a comportarse como un verdadero presidente.

*PORTAVOZ ADJUNTA EN EL PARLAMENTO DE CANARIAS Y VISECRETARIA REGIONAL DEL PP