da2 > salud y belleza

Para correr… ponte armaduras

correr atletismo
Antes de comprar las zapatillas tenemos que tener claro qué tipo de pisada tenemos. | DA

VERÓNICA CHINEA | Santa Cruz

Estás pensando en calzarte para correr?, ¿no sabes qué zapatillas comprar? ¿las quieres para competir o para entrenar? Lo más importante que tienes que tener en cuenta es que debes proteger tus pies y prepararlos para resistir. Las tres cosas que tienes que saber antes de comprar un calzado deportivo son: que el peso y el tipo de pisada es fundamental, en qué tipo de terreno vas a correr y si se trata de un calzado para competir o para entrenar.

Antes de comprar las zapatillas tenemos que tener claro qué tipo de pisada tenemos. Lo ideal y recomendable es que antes de elegir un calzado deportivo acudamos al podólogo, que realizará una exploración exhaustiva junto con un estudio de la pisada, así proporcionará datos suficientes para esclarecer las características del calzado deportivo que es más adecuado para cada uno. Pero si quieres saber qué tipo de pisada tienes, una forma fácil y rápida es realizar un sencillo test. Según el tipo de pisada puedes ser: pronador, supinador o neutro. Las lesiones más comunes asociadas al tipo de pisada son, en el caso de los pronadores, fascitis plantar, tendinitis del Aquiles, la rodilla del corredor y la periostitis. En el caso de los supinadores son fracturas de estrés y el síndrome de la cintilla iliotibial.

Para evitar estas posibles lesiones, lo mejor es detectar qué tipo de pisada tienes y elegir la zapatilla adecuada, para prevenir así futuros daños en los pies. ¿Cómo saber si eres supinador, pronador o neutro?

Nos colocamos de pie con las piernas ligeramente separadas y los pies apoyados totalmente en el suelo, mejor descalzos. En esta postura lo que haremos será flexionar las rodillas tres veces dejando que las piernas se muevan a su antojo. A la tercera flexión, lo que haremos será detenernos manteniendo la postura. Si hemos terminado con las rodillas pegadas, seremos pronadores. Si las piernas están más o menos juntas, pero no se pegan seremos neutros, y si las piernas están muy separadas seremos supinadores. Lo más normal es que seas pronador. El 85% de los corredores pronan, el 10% son neutros y el 5% son supinadores.

Otra forma de comprobar si eres pronador es observando la parte exterior de tu zapatilla. Si esta se desgasta más de lo normal probablemente seas pronador. En casi todos es común que se desgaste más esta parte, ya que la zona exterior del talón es la más baja con lo que será la primera que impacte contra el suelo y de ahí que se gaste más.

El podólogo es el que recomendará plantillas si es necesario, en este caso, lo normal dependiendo de tu peso, es que recomiende calzado neutro con la plantilla que te estabilizará la pisada. Si tu peso es elevado y además la pronación o supinación es muy pronunciada, lo más recomendable es utilizar el calzado para pronador o supinador y además incluir la plantilla.

Otro asunto importante es cómo atar las zapatillas. Normalmente las ataremos con el anudado que trae, pero hay corredores que por la morfología de su pie necesitan un atado especial.

Por ejemplo si tenemos un empeine elevado lo mejor es saltarnos el ojal central o el que sencillamente presione la zona, si por el contrario nuestro problema es una pala muy ancha o tenemos juanete saltaremos el primer ojal. Para lo demás, no olvidar pasar el cordón por el último ojal; las estructuras de las zapatillas están pensadas para ajustar el pie. Si eres pronador es fundamental ya que te estabiliza el pie.

Importante también es el tipo de terreno en el que vamos a correr. Si es en asfalto, lo mejor es una zapatilla con buena amortiguación, la suela debe tener poco dibujo y la media suela debe ser blanda y absorbente. Si por el contrario vas a correr en montaña, lo más adecuado es una zapatilla cuyo dibujo de suela es más grueso para favorecer el agarre, la media suela dura, la base muy ancha y con contrafuertes sólidos para que envuelvan el tendón de Aquiles y lo estabilicen.

Hay que tener en cuenta, y es muy importante, si las vamos a utilizar para entrenar o para competir. Lo ideal seria tener una zapatilla para entrenar y otra para competir pero, si el bolsillo te hace elegir una u otra, mi consejo es que escojas una buena zapatilla de entreno que te permita ejercitar con la seguridad de lesionarte. Las zapatillas de entreno serán más pesadas pero también más estables, además tendrán un buen sistema de amortiguación. Las de competir serán principalmente más ligeras.

Por lo general, entrenas muchos más días de los que compites, y mejoraras mucho más si puedes correr con regularidad por ausencia de lesiones que si por aligerar unos gramos te lesionas más a menudo.Ya sabes, cálzate bien para correr; ármate de valor, voluntad y coraje, pensando que cada paso que das, te acerca un poco más a la meta.