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¿Y si Chávez pierde?> Por Gerardo Daniel Settecase

Desde siempre, quienes gobiernan y aspiran a su reelección transmiten a los ciudadanos aquello de “Yo o el diluvio universal”. “Me reeligen o todo se derrumba”. Y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, no solo no es la excepción a esta regla, sino que abusó de ella durante casi dos décadas.
Pero hoy se enfrenta, según las encuestas, a la posibilidad de ser derrotado. ¿Y si lo es?
En tal caso, dos opciones tienen Venezuela y su sociedad. Una es aceptar la alternancia en el poder y permitir que Enrique Capriles Radonski asuma la presidencia con políticas liberales, aunque asegure estar cerca del pensamiento del brasileño Lula da Silva.
La otra es rechazar la derrota como ha adelantado el chavismo, cuyos máximos líderes, incluido Chávez, han asegurado que no entregarán el poder ni permitirán un cambio en el rumbo de lo que el actual primer mandatario bautizara como socialismo del siglo XXI.
Y para luchar Chávez descartó ya el ámbito político y parlamentario, y ha organizado grupos de resistencia contra ese cambio de rumbo, con el uso de las armas. Decenas de miles de ellas, incluidos kalashnikovs adquiridas a Rusia, han sido distribuidas entre esos seguidores en barrios chavistas para defender la Revolución Bolivariana.
A ello se suma que una minoría de las fuerzas armadas venezolanas coincide con los alineamientos militaristas para conducir su país, al que consideran un cuartel militar cuya cúspide de poder es el comandante Chávez. Quien no acata sus órdenes es automáticamente degradado, o juzgado y condenado por un poder judicial que cuenta con leyes que parecen civiles pero son de concepción militar.
Hoy se habla mucho de los NiNi. Los indecisos. Ni chavistas ni escuálidos. Mayoría silenciosa que decidirá. Quizás serán los únicos que puedan detener una guerra civil y favorecer la transición venezolana.

gerardoctkc@gmail.com