bienmesabe >

‘Atraco’ en Bankia – Por Miguel L. Tejera Jordán

Hace pocos días el alcalde de Santa Cruz retiró de Bankia el dinero allí depositado por el Ayuntamiento. Su decisión tuvo amplia repercusión en los medios digitales y las redes sociales, de los que recibió felicitaciones y alabanzas que, quien suscribe no puede compartir. José Manuel Bermúdez fue “reina por un día”, porque lo que hizo fue desvestir un santo para vestir a otro. Retiró de Bankia dineros del pueblo de Santa Cruz -que no suyos- no para resguardarlos en una caja fuerte en los sótanos del consistorio, sino para transferirlos -necesariamente- a otra entidad financiera de la que, por cierto, me gustaría conocer su nombre. El alcalde discriminaba así, entre bancos buenos y bancos malos, cuando cualquiera con dos dedos de frente sabe que no hay bancos buenos ni malos, sino bancos que venden dinero y obtienen, por ello, pingües beneficios. Alegó el alcalde que Bankia no se avino a razones con el asunto de los desahucios, al no respetar un cierto código de buenas prácticas que nadie ha escrito, por ahora. Y que, aunque estuviera escrito, no tendría rango legal alguno. Por lo que, su decisión, sin duda poco meditada, ha resultado, al fin y a la postre, bastante estúpida, populista y torpe. Si se quiere hacer justicia a los ciudadanos afectados por los desahucios, habrá que cambiar la Ley Hipotecaria por otra nueva. Y este es un trabajo exigible a los diputados y senadores, es decir, a los legisladores. Porque un ayuntamiento no legisla y porque, consecuentemente, el señor Bermúdez no preside una legislatura, sino un mandato municipal simple y llano.

José Manuel Bermúdez ha querido emular a Robin Hood quitando el dinero a los banqueros ricos para repartirlo entre los pobres. Pero no tiene ni la talla de Errol Flynn…, ni fuerza para tensar un arco. El alcalde ha retirado fondos de Bankia para guardarlos en cualquiera sabe qué otra entidad financiera, con lo que le ha quitado el dinero a un banco empobrecido y seminacionalizado para dárselo a otro, probablemente pujante, que seguro que también tiene en cartera una larga lista de procedimientos judiciales de desahucio de vecinos de Santa Cruz… que no han podido hacer frente a sus respectivas hipotecas. Como insinué antes, los bancos no venden costillas saladas ni morcillas de Burgos. Venden dinero, al mayor interés posible y con las mayores exigencias de devolución del principal y sus intereses. Bankia no es mejor ni peor que el Santander, BBVA, la Caixa, Banco Zaragozano, Popular o Bankinter. Todos van a lo suyo. Y les importa un higo pico saturar los juzgados para que la gente se quede sin techo. La solución de esta tragedia está en manos del Congreso y del Senado, en Madrid. Porque corresponde a los pocos políticos honrados que nos quedan para cambiar una ley draconiana que ni siquiera admite la dación en pago como medio definitivo de poner punto y final a una hipoteca fallida. Son los legisladores con un poquitito de conciencia social quienes deben impulsar los cambios legales que permitan variar la legislación. Que no arramble siempre con el más débil frente al más fuerte. Lo demás son gestos para la galería… Un atraco a Bankia bastante frustrante…