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Carné de lujo – Conrado Flores

La mayoría estamos de acuerdo en que sacarse el carné de conducir en nuestro país es difícil y, sobre todo, muy caro. Cuando uno llega a la autoescuela le da la impresión de que se está preparando para pilotar una misión tripulada a Marte. Descubres que existe una señal de “estacionamiento prohibido en días pares” y a partir de ahí empiezas a tener pesadillas. Un día sueñas con cambios de rasante, señales de peligro y vehículos que transportan mercancías peligrosas, y te levantas de la cama sudado y con palpitaciones. Comienzas a preocuparte cuando sueñas que el examinador no sólo te suspende la prueba práctica sino que te amordaza y te mete en el maletero.

Asimismo, que las docenas de prácticas de preparación para el segundo examen son una auténtica estafa tampoco no lo duda casi nadie. Todos hemos visto derramar lágrimas y crisis de ansiedad ante numerosos suspensos debidos al más trivial de los errores al volante. En EE.UU., ese país de referencia al que tanto recurren nuestros políticos cuando les conviene, sacarse la licencia de conducción es algo por lo que nadie pasa una noche en vela. Para empezar, allí no hay que ir obligatoriamente a la autoescuela. El examen teórico se hace al momento y el test tiene 10 preguntas elementales de las que tienes que responder bien el 70%. Para el práctico puedes llevar tu propio coche y tienes que dar poco más que la vuelta a la manzana. Y todo por unos 30 euros.

Aquí, en cambio, vamos con la marcha atrás. Porque si estabas pensando en sacarte el carné de conducir ya puedes correr porque desde diciembre será bastante más difícil. La base de datos de las preguntas teóricas pasará de 800 a 15.000 y el examen práctico se dividirá en tres partes, una de ellas de conducción autónoma. Y toda esta alarma pese a que el número de muertes por accidentes de tráfico en carretera desciende por octavo año consecutivo.

Y es que, como ya te habrás dado cuenta, aquí lo que se lleva es sacarte las pelas. La manera es lo de menos. Ojalá los que conducen España lo hubieran tenido igual de feo que nosotros para ponerse a sus mandos.