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Desarticulada un organización dedicada al tráfico de hachís dirigida por delincuente buscado internacionalmente

EUROPA PRESS | Granada / Málaga

La Guardia Civil, en la denominada operación ‘Farolillo’ desarrollada en Málaga y Granada, ha desarticulado una organización delictiva dedicada a la introducción de grandes cantidades de hachís en España por vía marítima, la cual estaba dirigida por uno de los delincuentes más buscados internacionalmente.

En un comunicado, la Benemérita ha informado de que el jefe de esta organización, que responde a las iniciales de S.R., y que iba siempre armado, se había asentado en España con identidad falsa, ya que en el año 2003 se había fugado de una prisión de Suecia en la que cumplía condena por tráfico de drogas.

De esta manera, a esta red se le imputan los delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales, falsedad documental y sustracción de vehículos. Además, han sido detenidas un total de doce personas, de las que nueve han ingresado en prisión incondicional, así como se ha imputado a otras dos personas.

Durante las distintas fases de explotación, la Guardia Civil ha practicado seis registros domiciliarios en las localidades malagueñas de Torrox, Málaga, Alhaurín El Grande y Marbella, así como en Vélez de Benaudalla (Granada), encontrándose asentados la mayoría de los miembros de la banda delictiva desarticulada en el municipio marbellí.

Con esta operación ha quedado totalmente desarticulado este grupo delictivo, desde los responsables hasta los encargados de ejecutar los alijos de droga, según se ha informado en el comunicado.

‘MODUS OPERANDI’

Para la ejecución de los alijos, los ahora detenidos disponían tanto de vehículos todoterreno, previamente sustraídos, como de furgonetas alquiladas para la ocasión. Asimismo, disponían de viviendas “guarderías” arrendadas a nombre de otras personas, en las que ocultaban los fardos de hachís desembarcados hasta que se preparaban para su traslado hacia su destino final.

Así las cosas, una vez seleccionado el lugar para alijar, organizaban un dispositivo de seguridad en torno al mismo con la finalidad de poder detectar con suficiente antelación cualquier tipo de presencia policial. Dicho dispositivo se extendía hasta la vivienda “guardería” de manera que, hasta su entrega al destinatario final, la “mercancía” estaba asegurada.

En la primera fase de la operación, desarrollada en mayo, se detuvieron a seis de los miembros de esta organización y al encargado de la “guardería”.

Posteriormente, según explica el Instituto Armado, en el mes de julio se pudo detener al cabecilla de esta organización, S.R., labor que fue complicada “ya que logró eludir tres cercos policiales en tres localidades distintas”. En esta misma fase también fueron detenidas otras seis personas, entre las que se encontraban el piloto de la embarcación neumática utilizada, el encargado de una nueva “guardería” y los encargados de la logística de obtención de furgonetas de alquiler, sustracción de vehículos todoterreno o el alquiler de viviendas, entre otros.

En el momento de su detención, S.R. portaba una identidad falsa, siendo la cuarta que utilizaba desde que se inició la investigación en torno a su organización, “lo cual ejemplifica la dificultad que ha supuesto su captura”.

Tras ser detenido, se iniciaron los trámites para su extradición, los cuales permanecen en suspenso hasta que sea juzgado por los hechos cometidos en España. De su inclusión en la lista internacional de los delincuentes más buscados se hizo eco la prensa internacional en el mes de agosto pasado, en donde se destacaba su peligrosidad y la forma en la que se había fugado en 2003. “Se fugó de la prisión tras golpear a los policías que lo custodiaban durante su traslado a un centro sanitario para ser tratado de una dolencia que resultó falsa”.

Por último, en la última semana del mes de octubre se ha detenido a otras cuatro personas, entre las que se encontraba el socio o “lugarteniente” de S.R.

De esta manera, la operación se ha saldado con doce detenidos, de los que once son hombre y una mujer, entre ellos siete españoles, dos de nacionalidad británica, dos marroquíes y un ruso. Asimismo, se ha imputado a otras dos personas, hombre y mujer, uno español y otro marroquí.

En total, se han intervenido 1.560 kilogramos de hachís, valorados en más de 2.450.000 euros; un total de 7.000 euros en metálico; así como equipos informáticos y dispositivos de telefonía móvil de última generación y doce vehículos, entre los que se encontraban dos vehículos de alta gama sustraídos.

Las investigaciones, dirigidas por el Juzgado de Instrucción número 2 de Motril (Granada), han sido llevadas a cabo por los Equipos de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOAs) de la Guardia Civil de Málaga y Granada.

Los doce detenidos fueron puestos a disposición judicial, cuya titular ordenó el ingreso en prisión incondicional de nueve de ellos y libertad con cargos para el resto.