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El Ejecutivo comienza las inspecciones para el control de la entrada de uva foránea

M. FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

El Gobierno de Canarias ha iniciado esta semana la campaña de control de la entrada de uva foránea a las Islas, que pretende dar respuesta a las demandas que viene planteando el sector vitivinícola del Archipiélago.

La entrada de este fruto en las Islas, pese a que es legal, está teniendo efectos negativos en el subsector, puesto que carece de control sanitario y supone una “competencia desleal” para el resto de los bodegueros de las Islas. Por este motivo, y en colaboración con los departamentos con competencias en este ámbito, la Consejería de Agricultura realizará dichas inspecciones durante un periodo máximo de dos meses en toda Canarias, coincidiendo con la apertura de las bodegas, y se volverá a repetir en próximos años. La multa que se considere grave puede llegar, según dicta la Ley 24/2003, de la Viña y el Vino, de 30.001 hasta los 300.000 euros.

La comercialización de la uva foránea en las Islas no está prohibida, pero sí es un fraude que ésta se venda como “vino de la casa” o “vino del país”, cuando no lo es. Además, el problema se plantea cuando los caldos elaborados con uva foránea no cuentan con distintivos que indiquen esa condición, ni están embotellados. Luego se venden a granel y el barril tampoco está etiquetado, con el consiguiente riesgo para la salud pública.

Esta medida, será incluida en el Plan de Guachinches que prepara el Gobierno autonómico y el Cabildo de Tenerife, ya que se ha registrado la entrada de 400.000 kilos de uva que destinados a diversas bodegas para la elaboración de vino.