STEVE JONES > CÓNSUL BRITÁNICO EN ANDALUCÍA Y EN CANARIAS

“El consulado británico en Canarias no se dirige desde Málaga”

Steve Jones
Steve Jones. / DA

KARL MCLAUGHLIN | Santa Cruz de Tenerife

El nombramiento, esta semana, del nuevo cónsul británico en Canarias pone fin a la incertidumbre que ha rodeado la futura representación diplomática del Reino Unido en las Islas. Steve Jones, que actualmente ocupa el cargo de cónsul en Málaga, vuelve a Canarias después de casi cuatro años, ya que ocupó el puesto en el Archipiélago desde 2007 hasta 2009. Su retorno no ha estado exento de polémica puesto que forma parte de una reestructuración de la red consular británica en España, que ha tenido como consecuencia la sorprendente supresión del puesto de cónsul con dedicación exclusiva en Canarias. Jones seguirá al mando del consulado en Málaga, donde tiene fijada su residencia, y se trasladará a las Islas de forma periódica para supervisar la labor del consulado, cuyas oficinas en Santa Cruz y Las Palmas permanecen intactas.

-Teniendo en cuenta la confusión que existe en la actualidad, convendría aclarar cuál es el titulo oficial del cargo que ocupa.

“Tengo dos títulos oficiales. Soy cónsul británico para Andalucía, cargo que ocupo desde 2009, y también -a partir de ahora- cónsul en Canarias. Son dos cargos totalmente diferenciados. Y, si se me permite, me gustaría aprovechar esta oportunidad para rectificar una percepción que algunos, sobre todo en los medios de comunicación, pueden tener: el consulado británico en Canarias no se va a dirigir desde Málaga”.

-Esta reestructuración en la red consular fue un secreto a voces durante semanas y dio lugar a mucha especulación. ¿No se podía haber evitado tanta incertidumbre informando antes?

“Soy plenamente consciente de ello, pero no pudimos anunciar nada antes porque había que esperar a la autorización del Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid. En el mundo diplomático hay que respetar los cauces y trámites oficiales establecidos para estas situaciones, que tardan su tiempo. Tenía que esperar mi acreditación formal como nuevo cónsul en Canarias por parte de las autoridades españolas. Sin acreditación oficial no podía empezar a ejercer mis responsabilidades”.

-Por el gran número de turistas británicos que visitan Canarias (3,5 millones al año) y la amplia comunidad de residentes de su país (85.000), el consulado figura entre los que más trabajo tienen en España. ¿Cómo justifica la decisión de suprimir el puesto de cónsul con dedicación exclusiva y fusionarlo con el de Málaga?

“Igual que toda gran empresa, el Foreign Office analiza de manera periódica y sistemática las capacidades y responsabilidades de su personal directivo, añadiendo o restando según las necesidades. En los últimos tiempos, Londres ha estado revisando el papel de sus cónsules, en el marco de un análisis estratégico de la labor efectuada por los consulados. De hecho, en Málaga, yo participaba muy poco en lo que denominamos la asistencia consular directa, y me centraba en aspectos más estratégicos, además de ocuparme de los componentes relacionados con la comunicación e información. No creo que el cambio signifique demasiado trabajo para mí”.

-Muchos compatriotas suyos en Tenerife y en Canarias se estarán preguntado cómo puede ser beneficioso tener un cónsul que no reside en las Islas. ¿Cree sinceramente que este sistema mejorará la atención?

“No se trata de mejor o peor, sino de intentar hacer las cosas de otra manera. Sobre este tema, creo importante resaltar que una de las primeras decisiones que hemos tomado, una vez finalizado el proceso de reestructuración de la red consular en España, ha sido la creación de un puesto de trabajo nuevo en la oficina en Tenerife. Hemos creído importante reforzar los recursos humanos que trabajan directamente con nuestros clientes. Además la actual vicecónsul, Helen Keating, asumirá nuevas responsabilidades. Con todo esto, quiero insistir en que el nivel de servicio que presta nuestro consulado no se verá afectado”.

-Detrás de toda restructuración existe el objetivo de reducir costes. Si al coste de contratar una persona en Tenerife (según la convocatoria, 25.000 euros más Seguridad Social) sumamos los gastos de avión y hotel generados por sus visitas desde Málaga, ¿dónde está el ahorro?

“No se trata de conseguir ahorros. Es más importante tener a personas capacitadas en puestos de primera línea -de atención al cliente, si se prefiere- que tener muchos altos cargos. Durante todo este proceso de reestructuración, hemos procurado analizar en detalle cómo prestar nuestros servicios lo mejor posible”.

-Con los cambios efectuados, ¿el consulado en Canarias sale mejor o peor parado que otros?

“Le puedo hablar del caso que mejor conozco. El consulado en Málaga cubre un territorio del tamaño de Portugal, además de Ceuta y Melilla. Figura entre los tres consulados con mayor carga de trabajo en todo el mundo. Hay unos 350.000 británicos que residen permanentemente en Andalucía, que recibe además unos tres millones de turistas de mi país cada año. El consulado en Málaga tiene siete funcionarios. Canarias tiene ocho y va a tener uno más pronto”.

-Coincidirá conmigo en que la falta de transparencia que ha caracterizado el proceso, como usted lo define, ha contribuido a toda una serie de rumores. ¿Cómo ha sido la reacción?

“Sabemos, por la cobertura en los medios y los comentarios, que la reacción no ha sido del todo positiva. Por cierto, para las personas que trabajan en el consulado, no ha sido agradable ver noticias en los periódicos sobre el inminente cierre de su lugar de trabajo. Creo que se ha malinterpretado la situación y parte de mi trabajo estos días consiste en aclarar la confusión generada. Reconozco que, quizás, nosotros hayamos podido contribuir a esa confusión, pero, como ya he explicado, no nos fue posible hacer las cosas de otra forma debido a trámites oficiales que había que respetar”.