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Las familias de las ‘casas de lata’ se mudan al Gramal

VIVIENDA PREFABRICADA DE GENETO
Una de las viviendas prefabricadas de Geneto. / DA

J. F. JURADO | La Laguna

La fecha de hoy, martes, marcará un antes y un después para una veintena de familias del municipio. Tras años de residencia en las denominadas casas de lata de Geneto, esta mañana está previsto que reciban las llaves de sus viviendas de alquiler social, pisos a estrenar ubicados en la zona del Gramal, dentro de una promoción impulsada por el Instituto Canario de la Vivienda de la que también se beneficiarán otras 160 familias del municipio con ingresos mínimos.

Una vez ocupen sus nuevas viviendas, las casas prefabricadas de Geneto serán demolidas por el Ayuntamiento lagunero. Todas ellas se encuentran en un avanzado estado de deterioro. Humedades, insectos, grietas, basura por todos lados… En el Gramal, en cambio, les esperan viviendas a estrenar y con una adecuada concentración de servicios deportivas y docentes.

Las familias que hoy recibirán las llaves de sus nuevas viviendas en el Gramal han tenido que abonar ya el primer mes de alquiler y contratar los servicios de agua y luz. De lo contrario, su mudanza no podrá ser inmediata. En el acto de esta mañana estarán presentes el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, el alcalde del Ayuntamiento de La Laguna, Fernando Clavijo, la consejera de Cultura, Deportes, Política Social y Vivienda, Inés Rojas y el director del Instituto Canario de la Vivienda, Jerónimo Fregel.

“Pese a la difícil coyuntura económica que estamos atravesando y después de un arduo proceso de trabajo, hemos conseguido que estas familias tengan adjudicada ya una vivienda de calidad en la que, por un alquiler muy asequible, en función de sus posibilidades, podrán mejorar su calidad de vida”, ha celebrado el concejal lagunero de Vivienda, Antonio Pérez-Godiño.

Los inquilinos de las casas prefabricadas de Geneto llevan años esperando por estos nuevos pisos, incluso más de una década en algún caso. Por este conjunto de viviendas, que en las próximas fechas serán demolidas de forma definitiva, han pasado más de 500 familias desde su creación.