MIRÁNDONOS>

Gratitud> Por María Montero

Solamente he sentido esta intensa emoción dos veces en mi vida. La primera vez sucedió en el Amazonas, recién mudada a Tenerife. Había logrado que el Gobierno regional de Cuzco me donara sueros antiofídicos contra la picadura de la víbora, los cuales están valorados en miles de dólares. Es decir, puede salvarse una vida en plena selva si posees una cuantiosa cantidad económica y si el suero consiguen aplicarlo a tiempo, antes de que el veneno llegue al corazón de la víctima. Después de navegar durante días, tras los ríos serpentinos peruanos, deposité los antídotos en las comunidades nativas y regresé a Europa.

Meses después recibía una llamada de satélite de un nativo amazónico dando gracias porque tres padres de familia habían salvado la vida tras aplicarles aquellos sueros. Fue el minuto telefónico más importante de toda mi vida, y lloré durante una semana, ya en tierras canarias. Se dice que desde Canarias, en primavera, se ve la constelación de la Cruz del Sur, estrellas de referencia inca para sus construcciones y creencias. Aquel día volví a asomarme a las estrellas, y sentí una inmensa gratitud hacia “algo más grande” que la simple y maravillosa raza humana. En la segunda ocasión, volví a llorar intensamente cuando recibí otra noticia. Se trataba del Cabildo de Tenerife, de su consejera de Deportes, y de su presidente, Ricardo Melchior.

Me hallaba en Anaga, a mitad de una paella solidaria, para obtener desfibriladores para esta población. El presidente donaba uno de los aparatos, mientras que el otro surgía por la inmensa solidaridad de ciudadanos y concejales del Ayuntamiento de Santa Cruz. Cuando Ricardo Melchior hizo tal gesto de generosidad, tenía idénticas lágrimas entre canarios que con los peruanos, porque la solidaridad no conoce fronteras, y la gratitud se abanderaba entre todos nosotros. Quiero dar gracias a todos aquellos que aún creen que los sueños pueden hacerse realidad, y que sostienen cadenas humanas que salvan la vida en cualquier lugar del mundo.