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Huracán informativo > Por Ylka Tapia

Todos tenemos derecho a informar, a “comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión” (art. 20, Constitución Española); un derecho al que apelan aquellos que denominan erróneamente periodismo ciudadano cualquier acto informativo en internet. Bien es cierto que sus múltiples y casi infinitas posibilidades facilitan esta actividad y dan como resultado un apabullante eco informativo que, en ocasiones, contradice a la propia norma al desinformar. Aun así, lo acaecido en la última semana nos obliga a reflexionar sobre qué dirección está tomando la red desde el punto de vista de la noticia, con los miles de tuits publicados -con sus correspondientes fakes- a tiempo real del huracán Sandy (el mejor documentado hasta la fecha), o de cómo las fotografías de los asistentes a la fiesta de Halloween en el Madrid Arena evidencian el presunto exceso de aforo del recinto y sus funestas consecuencias. Sí, los smartphones son la auténtica revolución.

La tendencia, según algunos gurús, es que sean los propios ciudadanos quienes elaboren su agenda informativa, alejándose así de los intereses mercantilistas de los pesos pesados de los medios de comunicación. Pero, nos guste o no, ni los medios de toda la vida han muerto, ni el periodismo ciudadano es la única alternativa. La Red ha iniciado un nuevo modelo comunicativo, en el que ambos se necesitan más que nunca.

Porque el relato son las más de 500.000 imágenes en Twitter etiquetadas con #Sandy y las 10 fotos por segundo publicadas en Instagram; instantáneas que reflejan el dramatismo o la satírica actitud de los internautas con sus clásicos fotomontajes -el escualo nadando por las calles nunca falta a la cita-. internet no respeta nada ni a nadie, pero sí ofrece una oportunidad de oro para que los auténticos protagonistas de los hechos compartan qué ven y qué sienten, y que los periodistas filtren y ofrezcan un punto de vista crítico, tan necesario en estos intoxicados días. Es más, algunos medios tiraron de Instagram para verificar lo que pasaba (The Guardian solicitó ayuda para identificar imágenes falsas durante Sandy), ya que la sociedad, gracias precisamente a internet, también es y debe ser sujeto activo en la labor informativa.

@malalua