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Mediación para una mejor convivencia> Por Fernando Clavijo Batlle

Uno de los problemas más generalizados y complicados de resolver con los que nos encontramos los ayuntamientos son los conflictos vecinales.

Por un lado, se trata de problemas privados, entre una o varias personas, en los que difícilmente la administración local puede intervenir, y que presentan muchas trabas para su erradicación.

Por otro, no podemos obviar que todo lo que afecte a la buena marcha de un municipio, incluida su vida vecinal, nos preocupa y nos atañe, por lo que en La Laguna hemos estado trabajando en los últimos meses en la búsqueda de posibles soluciones.

Una de ellas, nacida al amparo de la Comisión Ciudadana, es la puesta en marcha de un equipo especializado de la Policía Local, con la colaboración de expertos en mediación de la Universidad de La Laguna (ULL), para solventar los habituales conflictos domésticos que se dan entre vecinos de una misma calle o edificio.

Este servicio es uno de los compromisos que hemos adquirido desde el Ayuntamiento tras la firma de la Declaración por la Convivencia, el pasado 28 de julio. La mediación ciudadana trata de ser, sobre todo, un recurso alternativo a la denuncia, de carácter totalmente voluntario y confidencial, en el que las personas enfrentadas buscarán una solución a sus problemas con la asistencia de una tercera persona, experta e imparcial, que pueda así resolver el conflicto contentando a todas las partes.

Este nuevo planteamiento pretende, por un lado, acabar con denuncias cruzadas que, habitualmente, solo sirven para colapsar los juzgados y que no resuelven la base del desencuentro vecinal y, por otro, evitar que la Policía Local se encuentre en medio de un problema de difícil resolución si no se llega a un punto de acuerdo.

Por ello, los propios agentes municipales propondrán a las personas implicadas en este tipo de problemas que opten por la mediación, evitando males mayores para el futuro y un recrudecimiento de la situación que empañe las relaciones vecinales, que tan necesarias son para el buen funcionamiento de una comunidad.

Los miembros de los equipos municipales de arbitraje recibirán, también, formación en habilidades sociales en la solución de conflictos, orientada, sobre todo, a la prevención, que es la filosofía con la que se ha elaborado la Ordenanza de Convivencia que aborda otros muchos puntos importantes para la buena marcha de la vida cotidiana de la ciudad.

Entre los objetivos que se plantean en este proyecto como alcanzables están los de aclarar los malentendidos, que los vecinos implicados en el conflicto asuman sus responsabilidades, que se entiendan los distintos puntos de vista y que se alcance un acuerdo aceptable, satisfactorio y duradero para todas las partes implicadas.

A todo ello, hay que añadirle el hecho relevante de que se trata de una iniciativa que se ha trabajado conjuntamente con todas las asociaciones de modo que, como viene siendo habitual en La Laguna, se ha llegado a un grado de concienciación ciudadana que, sin duda, hará este municipio aún más habitable y con mejor calidad de vida.

*ALCALDE DE SAN CRISTÓBAL DE LA LAGUNA