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El Popular cotiza; el resto, no> Por Jesús Sánchez-Quiñones*

El Banco Popular tiene una ventaja indiscutible respecto al resto de entidades financieras que necesitan capital como resultado de los test de estrés: cotiza en bolsa.
Su cotización bursátil le permite un acceso fácil y rápido a los inversores en busca de capital que refuerce su situación financiera. Sin duda, el precio de emisión de las nuevas acciones del Banco Popular, 0,401 euros por acción, supone un elevadísimo descuento (del 75%) respecto de la cotización del día anterior del anuncio de la ampliación de capital (1,72 euros).

El sacrificio para los accionistas actuales del Banco Popular es innegable, pero al menos se consigue recapitalizar con dinero privado, no público.Esta macroampliación de capital de 2.500 millones de euros, con emisión del triple de las acciones ahora existentes, no es un caso único en Europa. En los últimos años diversos bancos alemanes (Deutsche Bank y Commerzbank), italianos (Intesa San Paolo, Monte Paschi di Siena y Unicredit), franceses (Societe Generale y BNP Paribas) o portugueses (Banco Espírito Santo) han realizado ampliaciones de capital por cuantía más elevada que la ampliación del Banco Popular o con descuentos superiores al 50% respecto a la cotización en el momento del anuncio de la operación.

Pese a las peculiaridades de cada caso, el análisis de la evolución de la cotización de cada banco durante estas operaciones puede servir de referencia para el futuro de la cotización de la acción del Banco Popular.

El descuento en el precio de emisión en la ampliación del Banco Popular, respecto a la cotización del día del anuncio, es el mayor de todos los casos analizados: 75%, sólo igualado por el descuento aplicado en la ampliación de capital de 2.150 millones de euros de Monte Paschi di Siena.

En ninguno de los casos analizados, la cotización de la acción antigua alcanzó el nivel del precio de emisión durante el periodo de la ampliación de capital. Al ser ampliaciones de capital con derecho de suscripción preferente para los accionistas antiguos, el coste de suscribir acciones nuevas para los no accionistas es el precio de emisión más el coste de los derechos de suscripción necesarios en cada caso.

La cotización más cercana al precio de emisión se produjo en el caso de la ampliación de Monte de Paschi di Siena, llegando a cotizar la acción a un 110% del precio de emisión de ampliación.

En el caso de la ampliación del Banco Popular, cada derecho de suscripción preferente cotizará inicialmente en torno a 0,53 euros, dando derecho a suscribir tres acciones por cada derecho adquirido. Sólo en el caso en que los derechos de suscripción valiesen cero, la cotización de la acción antigua caería hasta los 0,4 euros. No ha ocurrido en ninguna de las macroampliaciones realizadas en Europa.

En el caso de esta ampliación de capital hay que tener en cuenta las consecuencias de la prohibición de posiciones cortas sobre las acciones españolas. En circunstancias normales, las entidades aseguradoras de la ampliación de capital venderían acciones del banco en descubierto a sabiendas de que podrían recomprarlas en la ampliación de capital a un precio inferior. En esta ocasión, la prohibición de las posiciones cortas limita el riesgo de descenso de la cotización de las acciones del Banco Popular.

El precio al que se realiza la ampliación de capital sitúa la ratio Precio sobre valor contable del Banco Popular, muy por debajo del resto del sector. El valor en bolsa del banco se situaría en apenas el 30% del valor contable del banco una vez saneado. La práctica totalidad de los bancos cotizados doblan dicho ratio.La valoración comparativa entre los distintos bancos inevitablemente llevará a una convergencia de los mismos: por un lado tirando a la baja la cotización de los restantes bancos y, por otro lado, esperemos que aumentando la capitalización del Banco Popular tras la ampliación.
Dado el alto componente de entidades extranjeras en el sindicato asegurador de la operación, la ampliación de capital de Banco Popular será una magnífica ocasión para comprobar si, a determinados precios, el interés de los inversores no residentes existe. Esperemos que así sea.

*DIRECTOR GENERAL DE RENTA 4 BANCO