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Preparan un plan de control de avistamiento de cetáceos

DIARIO DE AVISOS | Santa Cruz de Tenerife

Ballenas cetáceos calderones en el sur de Tenerife
El programa pretende asegurar la supervivencia de las poblaciones locales de calderones y delfines. / DA

Turismo de Tenerife está impulsando, con la participación de las administraciones implicadas y empresarios del sector, la creación de un plan de inspección y control de la actividad de avistamiento de cetáceos que se realiza en la Zona de Especial Conservación Franja marítima Teno-Rasca.

Con esta iniciativa -cuyo primer paso ha sido una reunión celebrada recientemente en el Cabildo- se persigue la coordinación entre las distintas administraciones para lograr la aplicación efectiva de la normativa reguladora ya existente como medio para acabar con las empresas y embarcaciones que operan ilegalmente y que ponen en peligro la conservación de la biodiversidad marina y la propia supervivencia de las poblaciones de calderones tropicales y delfines mulares que habitan en las costas del suroeste de la Isla.

El consejero de Turismo del Cabildo, Carlos Alonso, explica que “es la primera vez que logramos reunir a todos los actores, tanto administraciones públicas como sector privado, que tienen algo que decir en esta actividad, la tercera más demandada de entre los turistas que nos visitan, y que realizan más de 600.000 personas cada año”.

DE GRAN VALOR

El consejero indicó que con el plan que se apruebe se quiere “asegurar este producto turístico debido al gran valor que aporta a la Isla como destino de vacaciones, especialmente por tratarse de un recurso único y frágil”.

Las principales conductas ilegales detectadas son las de las motos acuáticas que se acercan a los cetáceos a gran velocidad; las que realizan la actividad sin respetar la normativa existente y ejerciendo competencia desleal a las constituidas legalmente; o las que dan de comer a los cetáceos u ofrecen bañarse con ellos -ambas prohibidas-.

El plan que se elabore pretende, por un lado, controlar en los puertos de los que zarpan las embarcaciones, que estas cuentan con todos los permisos, medidas de seguridad, bandera obligatoria o capacidad de viajeros autorizada.

Por otro, que ya en el mar respetan la distancia mínima de acercamiento a los animales, los niveles de ruido y velocidad, y no dar alimentos.