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La semana que viene llegarán unas 70.000 vacunas contra la gripe

director general de Salud Pública, José Díaz-Flores
El director general de Salud Pública, José Díaz-Flores. | JAVIER GANIVET

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

España funciona y la solidaridad existe entre las distintas comunidades autónomas. Al menos, en lo que a vacunas contra la gripe. El gravísimo contratiempo que ha supuesto para varias zonas del Estado la paralización de las encargadas al laboratorio italiano Novartis al detectarse unas impurezas comienza a paliarse por el método más sencillo: el que tenga más presta al que menos tiene.

Así comunidades como Andalucía ya han puesto a disposición del Ministerio de Sanidad las suficientes vacunas como para que las más afectadas -Canarias, Murcia, Ceuta y Melilla- reciban una remesa la semana que viene, según confirmó ayer el director de Salud Pública del Gobierno de Canarias, José Díaz-Flores.

Eso sí, el alto cargo quiso ser prudente y apuntó que el plazo de tiempo señalado “puede extenderse unos días más por cuestión de logística, pero en todo caso son bienvenidas”.
Dicha remesa, que se compondrá de unas 70.000 dosis, suponen un alivio para el Archipiélago, habida cuenta que la campaña para este año aspira a llegar a cerca de 250.000 personas, tal y como se anunció en su día.

Además de Andalucía, otras comunidades como País Vasco y Madrid también proveerán a las más necesitadas, a la espera de que los análisis dictaminen finalmente si las vacunas elaboradas por Novartis sirven o no. Como recordarán los lectores, fue hace una semana cuando la directora general del Servicio Canario de la Salud, Juana María Reyes, junto con el jefe del Servicio de Epidemiología de la Dirección General de Salud Pública, Domingo Núñez, anunciaron la retirada de dichas vacunas tras la alerta farmacéutica emitida por la Agencia Española de Medicamentos debido a la presencia de partículas flotantes blancas en las jeringas precargadas de algunos lotes de vacunas.

DAÑOS Y PERJUICIOS
A este respecto, desde la Administración canaria no se descarta “en absoluto” la posibilidad de que, en caso de que las vacunas de Novartis no puedan ser utilizadas, se abogue porque el Ministerio de Sanidad -que fue quien las adquirió- demande daños y perjuicios al laboratorio.

Un dato nada baladí al respecto son las dudas expresadas el pasado mes de julio sobre la fiabilidad de estos productos por parte del ministro italiano de Sanidad, Ferruccio Fazio.

En cuanto a la tercera vía, José Díaz-Flores no ve muchas posibilidades de buscar vacunas en el mercado internacional. “A estas alturas, sería un esfuerzo tan inútil como desmedido”.

Por último, es reseñable destacar que España carece de una fábrica para este tipo de productos, lo que en caso de una emergencia internacional (un virus no conoce fronteras) hace que el Estado quede en manos de países terceros.