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Tema ‘tabú’ – Por Carmelo Rivero

La reedición de Nuevo Cauce y Ach-Guañac, de Taburiente, en un disco-libro, que se vende conjuntamente con este periódico, viene a desenterrar un tiempo de agitación musical que dominó la Transición en las Islas. Pero, al margen de la carga subversiva de esas dieciocho canciones hímnicas (Ach-Guañac, la más politizada, llegó a ser, como todo Taburiente, un tema tabú), los dos álbumes identitarios que consagraron en la España de los setenta a Luis, Manolo y Miguel habían sido considerados siempre dos obras maestras y, en calidad de tales, aquí se rescatan, grabados nuevamente, con su original sonido atlántico. Una mínima memoria emotiva por el inductor de este revival, el periodista Miguel González, con letras y críticas, acompaña al CD y al DVD sobre el grupo palmero, al que se sumó (tras la marcha de Naranjita y Luisa Machado), José Eduardo Martín, hijo del barrio de La Canela.

Celebrar los 40 años de Taburiente con este pack desafía a la crisis del disco que, como todo el mundo sabe, cuelga del garfio de un pirata y paga canon digital. En la recopilación de fotos históricas me veo con barba a los 19 junto a J. L. Fajardo, Cervino, A. Quintero, M. Padorno, Manolo Pérez, Martín Rivero y Teddy Bautista, en la sala Malambo de Madrid, presentando Nuevo Cauce (sello Pauta de Ariola). César Manrique se fundió en un abrazo con Taburiente en El Almacén. Alberti y La Pasionaria sedujeron al trío. Armas Marcelo los llamó “herejes y profanadores en los templos de la tradición” y era un elogio. Cuando saltaron a los escenarios -en Las Palmas antes que en Ibiza y de grabar La Contra en Barcelona, su disco novicio-, Nanino D. Cutillas los llevó al Tenderete en blanco y negro de TVE con el pelo afro y los collares de su etapa hippy. El día que Manolo se segregó de Taburiente nos llevamos un disgusto. Y ahora, en este reencuentro navideño, nos han dado una alegría.