TRIBUNA>

Tiempo de sinergias> Por Igor Suárez Cadórniga*

Finales del siglo XX: la bonanza económica que vive España hace que las empresas vayan por libre, que cada uno defienda sus intereses particulares, intentando aplastar a la competencia. La presencia de la peseta y el cambio positivo que representa para la moneda extranjera posibilita que seamos elegidos como destino turístico por excelencia. Del mismo modo, las exportaciones se suceden a velocidad vertiginosa, puesto que para aquel que compra desde el exterior resulta muy rentable el cambio.

Principios del siglo XXI: la aparición del euro provoca un ligero estancamiento de las economías, principalmente de la española. Los mercados, ligeramente desestabilizados por la irrupción de esa nueva moneda, comienzan un periodo de observación que provocan un ligero apalancamiento. Los euros ya no marcan tanta diferencia entre los ricos países del norte con respecto a los precios que se empiezan a fijar en España, y eso tiene una repercusión, que parece pasajera, sobre la elección de los turistas al elegir nuestras tierras para pasar los periodos vacacionales. Las exportaciones se estancan, manteniendo unos niveles que parecen constantes.

Año 2008: comienzo de la crisis internacional. Las hipotecas basura de Estados Unidos, unidas a los complejos fondos de inversión de los bancos de todo el planeta, dan lugar al estallido de la burbuja económica en la que estábamos inmersos, y se produce una hecatombe a escala internacional que hace que se desplomen prácticamente todos los mercados, especialmente el nuestro.

Hasta aquí, un resumen, bastante simple, de lo que todos conocemos: estamos en crisis: estamos sin perras; estamos pelados.

Y aquí es donde surge mi propuesta: creemos sinergias.

Antes, por poner un ejemplo, el empresario agrícola buscaba terrenos, semillas, agua, agricultores, camiones para el transporte, y a poder ser, crear una cadena de fruterías para copar el mercado. Se acercaba al banco, negociaba un crédito y se montaba una compañía agrícola. Hoy, el grifo está cerrado, y eso también lo sabemos. Creamos sinergias.

Seguro que hay alguien con tierra; otro con semillas; gente que está sin trabajo; personas con camiones que están desocupados; propietarios de locales, que están cerrados; ingenieros agrícolas desocupados.

Es tiempo de enlazarlos. De arriesgarse. De crear cooperativas. De fundar pequeñas empresas. De plantar tus semillas en la tierra de otro, de bañarlas con agua de un tercero, que otro las mime, para que otras personas las saquen de la tierra y las carguen en los camiones de aquellos que se ofrecieron, para llevarlo todo a los locales que hasta hace poco estaban cerrados.

Es tiempo de exprimirse el cerebro. De inventar. De cooperar. De favorecer el trueque. Es tiempo de volver al pasado. De prestar servicios a cambio de otros. Es el momento para que todos juntos echemos de nuevo a rodar la economía. Es tiempo de sinergias. Está en nuestras manos.

*Experto en Marketing y gestor cultural