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Todo queda en el interior – Conrado Flores

Al ser humano le gusta inventar, es algo que va con nuestra propia naturaleza. Esta inquietud se puede apreciar incluso desde que somos niños. En la época infantil dedicamos gran cantidad de horas a inventar cosas y a explorar las posibilidades del arte plástico. Barro, papel, plastilina, garbanzos… Inventábamos tanto que de vez en cuando nuestras madres se veían obligadas a pedirnos que parásemos, en ocasiones utilizando una chola. Galileo, Edison, Einstein, Paco El pocero… No se puede luchar contra la creatividad humana.

Los inventos han cambiado el curso de la historia de la humanidad. Sólo dentro del baño se me ocurren un montón: el váter, el jabón, el papel higiénico, el cepillo de dientes… Y cuidado, no hace demasiado tiempo la higiene personal dejaba mucho que desear y la gente común perdía los dientes demasiado joven.

Dice la célebre frase que la ciencia ya no sabe lo que inventar. Más bien es al contrario, lo que no sabe es parar. Y aquí va una muestra. La empresa textil japonesa Seiren ha desarrollado muy recientemente unos calzoncillos con una tecnología que neutraliza rápidamente cualquier olor. Al principio crearon esta prenda para clínicas y hospitales pero la fiebre se ha disparado y están arrasando con ella todo tipo de hombres.

Según parece, el secreto de estos gayumbos mágicos está en la inclusión de partículas de cerámica en la fibra textil, sin duda un gran avance de la nanotecnología. Cuentan los portavoces de la empresa que sus calzoncillos son incluso capaces de neutralizar los pedos. Así, como suena, pero en japonés. Por eso los nipones, acostumbrados a vivir en entornos masificados, se han lanzado a por ellos como si fuera el fin del mundo. De este modo, los hombres japoneses ya le están perdiendo el miedo al pedo del ascensor, al del metro y al de la reunión de trabajo.

Sí eres de los que ya está pensando en comprarlos por eBay, ten mucho ojo porque, a pesar de los avances de la ciencia textil, los pedos son muy traicioneros y no hay que perderles el respeto. Uno no puede ir por ahí soltándolos como si nada amparado en el pretexto de que no le huelen. ¿Acaso estos calzoncillos están insonorizados? Desde la empresa no han dicho nada al respecto pero no es un tema para tomárselo a broma. Usa tus calzoncillos nuevos con responsabilidad.