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Con la que está cayendo – Por Saray Encinoso

Lo dijo ayer Fernando Aramburu en su Twitter. No sé con qué tono repetiría la frase en su mente, pero a mí, a través de la pantalla del ordenador, me pareció desafiante. Arriesgándose a que la masa digital se echara sobre él y lo condenara al ostracismo, -o lo que es peor, lo calificara como spam-, el escritor decidió que había llegado el momento de confesar que era feliz. “Como hay paro -dijo- está mal vista la risa, el humor, el placer, el rasgo optimista, el anuncio de Campofrío”. La única solución posible parece “pedir un cilicio a los Reyes”.

El escritor aprovechó la popularidad del anuncio de Campofrío para lanzar su alegato en la inmensidad de la red y someterse al escrutinio de sus seguidores, y de los seguidores de seguidores (y así sucesivamente, gracias a la incansable proyección de los retuits). Fue una opción arriesgada. Ahora que existen tantas redes sociales, que cada vez necesitamos menos mirarnos a los ojos para relacionarnos, las personas tienen más facilidad para emitir juicios. La mayoría solo necesita que lances un par de mensajes al espacio, que demuestres que has tenido un mal día, que uses el hashtag correcto o que detalles tu parrilla televisiva. Con esos tuits pueden esbozar los rasgos principales de tu personalidad, pero hay un tipo de tuit que te encasilla para siempre. Es ese tuit en el que se te ocurre reconocer que la vida no te va del todo mal, que no te está castigando como a miles de personas en el mundo y que tienes trabajo. Inmediatamente pasas a ser un insensible rematado que vive ajeno a la realidad, que no siente ni padece. Da igual si hubo un tiempo que no fue el tuyo, si ya tuviste tu crisis o si aún no te ha alcanzado. Eres culpable.

Los últimos comentarios que han aparecido en mi Twitter demuestran que dentro de este último grupo están todos aquellos que, por lo visto equivocados, admitieron que habían disfrutado con el anuncio de Campofrío. Hay personas a las que siempre les ha gustado encasillar a los demás. Hasta ahora se conformaban con encontrar un comentario desafortunado que les ayudara a colocar a unos en la lista de los fachas y a otros en la de los comunistas desmemoriados. Parece que en estos tiempos de crisis han encontrado un dato que es infalible, y que va más allá de interpretaciones y subjetividades: si eres feliz con la que está cayendo no eres de fiar. Te pongas como te pongas.

@sarayencinoso