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El conjunto sureño, a emular a Valladolid B y Poli Ejido

Ó. H. | Santa Cruz de Tenerife

El CD Marino lo tiene difícil para evitar el descenso, si nos guiamos por los antecedentes de equipos de Segunda B, que a estas alturas de liga tenían 10 puntos o menos, después de 16 jornadas de liga. Tomando como referencia los grupos de la categoría de bronce del fútbol español donde han militado los equipos canarios desde la instauración de los cuatro grupos de Segunda B (temporada 87-88) vemos como en estas 25 temporadas, hasta llegar a la 2011-2012, sólo dos conjuntos que tenían menos de 10 puntos, tras haber puesto en juego 48: El Polideportivo Ejido de la temporada 92-93 y el Valladolid B en la campaña 94-95.

Los almerienses llegaron esa temporada a la jornada 16 con 10 puntos (uno más de los que tiene el Marino) y acabó la liga con 33 puntos, lo que le dio la salvación cuando parecía desahuciado en diciembre. Esa temporada (92-93), descendieron a Tercera el Betis B, el Portuense, el Linense y curiosamente en CD Marino, que a estas alturas de la liga contaba con 10 puntos, los cuales no fueron suficientes para lograr la permanencia al finalizar la liga con sólo 13 puntos y descender como colista del Grupo IV.

El otro caso para la esperanza sureña lo encontramos en la temporada 94-95. Llegados a la jornada decimosexta de esa campaña, el Valladolid B sumaba únicamente ocho puntos. Parecía que el desenlace de los blanquivioletas iba a conducirles a Tercera, pero una gran reacción provocó que se salvaran al final, logrando 31 puntos y finalizando la liga en el puesto 15. Esa temporada dos equipos canarios bajaron a la categoría inferior acompañando a Oviedo B y Ávila; fueron el Corralejo y la UD Realejos. Los tinerfeños tenían en la jornada 16 los mismos que ahora el CD Marino, nueve; acabaron la liga en el último puesto y con 20 puntos sumados.

Hay otros muchos casos de equipos que no lo lograron, después de llegar a esta jornada con menos de diez puntos en la tabla. En la 87-88 el Daimiel (8 puntos) y el Cacereño (9) acabaron descendiendo. Como el Salud Tenerife en la temporada 89-90, que tenía cinco puntos, insuficientes para poder salvarse al final.

Otro equipo canario, el Maspalomas, sólo sumó cuatro puntos en ese tramo de liga y acabó en Tercera.