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La defensa de Torres Baena dice que “asusta” la falta de prueba contra su cliente

EFE | Las Palmas

El abogado del principal acusado del “caso Kárate”, Fernando Torres Baena, ha afirmado hoy que “asusta” la ausencia de pruebas directas que existe, a su juicio, en este sumario y ha calificado de “insólitos” e “inverosímiles” los hechos relatados por los denunciantes.

En su informe final ante la Audiencia de Las Palmas, el letrado Ángel Luis Calonge ha considerado que la mayor parte de los testimonios llevados al juicio por las acusaciones “no son fiables para sustentar una acusación tan grave” como la que se dirige contra su cliente, al que se imputan 36 delitos de abuso sexual, 13 de corrupción de menores y uno de tenencia ilícita de armas.

El abogado de Torres Baena ha asegurado que él “no suplica una sentencia absolutoria”, sino que apela a la formación jurídica de los magistrados que están juzgando el caso para que anulen la prueba practicada durante este procedimiento penal, por haber vulnerado el derecho de defensa y el derecho al juez predeterminado por la ley.

Calonge también ha alegado que, en cualquier caso, el testimonio de los denunciantes que dicen haber sufrido abusos sexuales durante años en la academia de artes marciales de su cliente debe ser rechazado debido a las contradicciones en las que han incurrido.

Según Calonge, estas contradicciones y faltas a la verdad que ha apreciado en casi todos los denunciantes solo se pueden entender por el proceso de “persuasión y coacción” del que fueron objeto para conseguir sus declaraciones.

Entre esas contradicciones, ha citado el hecho de que unos denunciantes aseguren que eran sometidos a un proceso de persuasión por parte de Torres Baena para conseguir mantener relaciones sexuales, mientras que otros señalen que las tuvieron nada más entrar en el gimnasio, o que algunos digan que éstas fueron consentidas y otros que fueron obligados.

El letrado también ha dicho que llama la atención que algunos testigos aseguraran que Torres Baena era su amigo y confidente y otros, sin embargo, digan que no se le podía “ni rechistar”, y la confusión que existe cuando hacen referencia a las edades en las que dicen que sufrieron los abusos.

Así mismo, Calonge ha destacado que los peritos forenses en la prueba pericial psiquiátrica practicada no han conseguido demostrar el prevalimiento ni la ascendencia” de la que se valió, según la acusación, para someter a sus alumnos.

Además, ha considerado una “irregularidad alarmante” pretender acreditar el prevalimiento y ascendencia de su cliente respecto de las presuntas víctimas sin que fuera explorado por parte de los peritos propuestos por la acusación, el criminólogo y psicólogo Vicente Garrido Genovés y Lorena Morales.

El letrado ha criticado la “falta de rigor” del informe presentado por ambos por no incluir una evaluación psicológica completa de los 20 denunciantes que examinaron, algo que el protocolo de psicología forense exige para averiguar si los testigos “fabulan o no”.

También ha dicho que no se practicó una pericial clínica de los de denunciantes para conocer los daños sufridos por las presuntas víctimas y que la acusación basa en los diagnósticos de veinte informes que figuran en la causa, que no han sido ratificados en la sala.

Sobre la ausencia de pruebas que, a su juicio, podrían haber sido determinantes, ha subrayado el hecho de que no se existan reconocimientos médicos de los denunciantes, cuando el testigo número 3 supuestamente había sido sodomizado cinco días antes de que se denunciaran los hechos.

Así mismo, ha mostrado su extrañeza porque no se sacaran muestras biológicas del colchón donde se supone que su cliente cometía los abusos de sus alumnos en el gimnasio, ni que existan correos electrónicos o mensajes de móviles entre los acusados y los alumnos que los denunciaron.

Además, ha indicado que llama la atención el hecho de que ninguno de los denunciantes, salvo una, ofreciera detalles sobre el cuerpo de Torres Baena, cuando presenta una cicatriz en una nalga de 35 centímetros y un testículo “escachado”, como así lo constató en el juicio el urólogo que le exploró, pero, sin embargo, no fue advertido por sus alumnos en las numerosas felaciones que les obligó a efectuar, según la acusación.

En la jornada de hoy, también expuso sus conclusiones finales el letrado de la acusación Pedro Padilla, quien pide una condena de 12 años y medio de prisión para Torres Baena por un delito continuado de abuso sexual con prevalimiento y abuso carnal, ante la prueba “abrumadora” presentada a lo largo de los siete meses que ha durado el juicio.

Padilla ha considerado demostrado que su clienta cayó a los 13 años en la estructura sexual creada por Torres Baena y que ella describe como una “tela de araña”.

Esta denunciante, ha recordado, formó parte del grupo de elegidos que fueron al chalé de Vargas, donde supuestamente ocurrieron la mayoría de los abusos, después de ser adoctrinada mediante charlas por el principal acusado.

La vista del “caso Kárate” se retomará el próximo jueves con la que puede ser su última sesión, en la que se escucharán los informes de las otras tres defensas y el tribunal concederá a los procesados el derecho a la última palabra.