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Dudas> Por Luis Padilla

El Tenerife 12/13 genera unas dudas que no se corresponden con su notable segunda plaza, pero sí con su errática trayectoria en las últimas semanas. La confusión permite incluso la subsistencia de dos corrientes de opinión enfrentadas: una apuesta por volver al origen y la otra por profundizar en los cambios.

EL PROBLEMA. El Tenerife no ha podido solventar los problemas tácticos planteados por los rivales en las últimas semanas. Y en la búsqueda de soluciones ha perdido sus señas de identidad. Un análisis del conjunto alineado en Fuenlabrada desvela que sólo hay una ausencia, Luismi Loro, respecto a su once de gala, pero por el camino Álvaro Cervera ha realizado media docena de variaciones para cuadrar el equipo: ha prescindido de Bruno, ha retrasado a Medina, ha dado presencia a Yeray, ha cambiado de banda a Chechu, ha traslado al centro a Cristo…

LAS OPCIONES. Los que apuestan por el regreso al origen estiman, con sólidos argumentos, que la respuesta debe ser recuperar el once y el esquema que tan buenos resultados ofreció y sustituir a Loro por un compañero. Mientras, la corriente que propugna profundizar en los cambios también tiene seguidores. Y razones futbolísticas para creer que la solución pasa por el regreso de Bruno al eje de la zaga y la eliminación de elementos en evidente baja forma como Llorente, Suso, Cristo y hasta Aridane para dar cabida a Jesús Álvaro, Jeremy, Nico o Martí.
P.D. Este modesto escribidor, que en sus artículos de opinión tiene la obligación de opinar, cree que la solución está más cerca del regreso a los orígenes que de una nueva huida hacia delante.