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Facebook, ¿cuánto nos cuesta? – Por Sergio García de la Cruz

Facebook es, sin duda, una de las redes sociales más utilizadas. Creada por un joven estudiante estadounidense llamado Mark Elliot Zuckerberg, hoy en día cuenta con 1.000 millones de usuarios. Nadie imaginó que este proyecto estudiantil, llegado a España en el año 2008, convirtiera a su creador en uno de los hombres más ricos del mundo con solo veintiocho años.

Ahora bien, ¿qué ventajas e inconvenientes nos puede traer esta red social? No cabe duda de que Facebook es una importante herramienta de marketing. También es un lugar de entretenimiento y, cómo no, una manera de relacionarse pero, detrás de todo esto, existe un lado oscuro que debemos conocer.

La falta de privacidad es la moneda de cambio en esta relación. Al hacer uso de esta red social abrimos la puerta de nuestra intimidad por medio de dos vías distintas, una, la consentida, esta es hacia Facebook, y la otra, la expuesta a los demás, y que como tal está en riesgo de ser utilizada con fines de diversa índole, dependiendo de en qué en manos caiga. Por lo tanto, podemos tener tres enemigos: Facebook, los desconocidos y, por último, nosotros mismos.

Muchos dirán: “Es que yo solo tengo a mi familia en el Facebook y, claro, son personas de confianza”. Sin embargo, debemos tener en cuenta que siempre que publicamos o escribimos algo en el muro de una página o cuando comentamos, estas historias son públicas, al igual que lo es la información que comparten otras personas sobre ti.

Facebook, por su parte, puede acceder a todo lo que desee saber sobre nosotros, y esto de manera consentida, claro está, porque así lo hemos autorizado. Por ejemplo, puede recibir información del ordenador, teléfono móvil o dispositivo que utilizamos para acceder, saber quién más accede desde él o, peor aún, obtener nuestras coordenadas GPS u otros datos de ubicación y compararlo con los de nuestros amigos para saber cuán cerca están unos usuarios de otros. Si usamos nuestro smartphone para acceder a la red social, esta comparte los números de teléfono de nuestros contactos. A su vez, el tuyo también aparecerá en los contactos de tus “amigos”, por lo que es altamente recomendable deshabilitar esta opción que Facebook tiene activada “por defecto”. A todo esto se unen las aplicaciones maliciosas que circulan por estas redes, del tipo: el video de “la chica borracha que se desnuda” o “descubre quién ha visitado tu perfil”.

Nosotros también somos enemigos de nuestros actos, porque no cabe duda que podemos incurrir en un problema legal de una manera fácil, y me viene a la memoria aquella señora que fue condenada por subir una fotografía en la que aparecía llevando una camiseta con el texto “Mi ex marido es gilipollas” o el trabajador que fue despedido por abrir una cuenta a nombre del jefe sin el conocimiento de este. Por otro lado, Facebook es una excelente herramienta de investigación para la policía, ya que a través de él se pueden recabar datos de las personas de suma relevancia. Es importante recolectar las evidencias de las redes sociales, así como en los ordenadores, teléfonos, y otros dispositivos digitales utilizados. No cabe duda de que damos mucho a cambio de muy poco. A veces somos muy restrictivos con ciertos derechos que invaden nuestra intimidad y, en cambio, no nos percatamos de que las redes sociales nos pueden causar más daño del pensado, por eso les sugiero que tengan mucha cautela.

www.sergiogarciacruz.com