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Los indultos – Por Sergio García Cruz

El indulto es una medida de gracia en manos del Consejo de Ministros. Ellos pueden perdonar a cualquier persona de una parte o de la totalidad de una pena a la que hubiera sido condenada si ya existiera sentencia firme. De esta medida de gracia están excluidos los reincidentes. La solicitud se realiza al Ministro de Justicia. Este procedimiento tendrá que resolverse en el plazo de un año. Si transcurrido este plazo no se ha producido una resolución, se enterará que ha sido denegado. Es habitual que se conceda de manera parcial hasta que quede en el límite de dos años de una pena de privación de libertad o cinco años para hechos cometidos a causa de la adicción a las drogas o al alcohol con el fin de conseguir la suspensión o sustitución de la pena.

Antiguamente los indultos estaban en manos del monarca, pero hoy en día sólo los concede el Gobierno, quien en los últimos diez años ha concedido más de 4.000.

El tribunal sentenciador ha de emitir un informe sobre la conducta del penado, su edad, estado y profesión, su fortuna si fuere conocida, sus méritos y antecedentes, si fue procesado con anterioridad y condenado por otro delito y si cumplió la pena impuesta o fue indultado de ella, por qué causa y en qué forma fue condenado, las circunstancias agravantes o atenuantes que hubiesen concurrido en la ejecución del delito, el tiempo de prisión preventiva que hubiese sufrido durante la causa, la parte de la condena que hubiere cumplido, su conducta posterior a la ejecutoria, y especialmente las pruebas o indicios que se hubiesen observado de su arrepentimiento, si hay o no parte ofendida, si el indulto perjudica los derechos de un tercero y cualquier otro dato de interés, concluyendo el informe con un dictamen sobre la conveniencia y forma de la concesión de la gracia, aunque esos dictámenes no son vinculantes para el Gobierno. Se oirá después al fiscal y a la parte ofendida si la hubiere.

Un término similar es la amnistía, pero en este último caso se olvida que se ha cometido una ilegalidad. En el indulto lo que se produce es la extinción de la responsabilidad criminal, de hecho su concesión no afectará a la responsabilidad civil ni tampoco cancelará los antecedentes penales. La Ley de Amnistía es de 15 de octubre de 1977, y se basa en actos de intencionalidad política, tipificados como delitos y faltas y realizados con anterioridad al 6 de octubre de 1977.

Mientras se tramita el indulto el juez o tribunal podrá suspender la ejecución de la pena en tanto en cuanto no se resuelva la petición formulada. Pero no debemos olvidar que el Tribual Constitucional ha establecido que, cuando el cumplimiento de una pena se convierta en una pura herramienta de disocialización, el indulto se presenta como un adecuado mecanismo de corrección cuya virtualidad quedaría completamente vaciada en algunos casos si se negase absolutamente la posibilidad de suspender la ejecución de las penas privativas de libertad ante la solicitud de un indulto.

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