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Un local de ocio lagunero pagará 45.700 euros a un cliente agredido

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Un local de ocio lagunero tendrá que indemnizar con 45.696,91 euros más intereses a un cliente que fue agredido por personal del establecimiento en hechos considerados como probados y que tuvieron lugar en 2006, después de que la Sección Cuarta de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife desestimase el recurso de apelación presentado por la empresa contra la sentencia dictada por el juzgado de Primera Instancia número 5 de La Laguna.

Eso sí, siempre y cuando no prospere el recurso de casación que la empresa ha presentado ya ante el Supremo, sobre cuya admisión a trámite o no aún no se ha manifestado el Alto Tribunal.
La agresión se produjo cuando la víctima acudió poco antes de las cinco de la mañana de un día de abril de 2006 al local de ocio en cuestión con dos amigos. Al poco de haber accedido al interior del establecimiento se encontró mal y varios individuos que solo han podido ser identificados como empleados del local dada su indumentaria y que llevaban pinganillo, maltrataron al joven a pesar de las quejas de sus dos acompañantes.

Como consecuencia de la agresión, el joven en cuestión sufrió una fractura de húmero que requirió de intervención quirúrgica, pasando tres días en el hospital y 157 de recuperación. Además, esta no es completa dado que aún presenta secuelas.

Si bien la denuncia (penal) presentada por la víctima no prosperó al no poder reconocer el joven a sus agresores en una ronda de conocimiento, suerte distinta ha corrido la demanda civil interpuesta en su nombre por el tinerfeño Bufete De la Vega.

Para fundamentar su decisión, la titular del juzgado nº 5 de La Laguna ha dado credibilidad a los testimonios de los dos acompañantes de la víctima, tanto a la hora de relatar la agresión [“(…) mientras iban caminando hacia la escalera empezaron a forcejear y le tiraron al suelo y tres o cuatro personas le pegaban (…)”] como para identificar a los agresores como empleados del establecimiento [“(…) vestían ropa oscura, gabardina larga y llevaban pinganillo y hablaban entre ellos (…)”].

La jueza también considera crucial el testimonio de dichos empleados, al entender que “a los efectos civiles enjuiciados resulta ciertamente significativo que los empleados que declaran si bien recuerdan los hechos contestan de forma evasiva, argumentando algunos de ellos que se cayó por la escalera, ninguno vio nada y, en conclusión, no se deduce nada claro de sus declaraciones”.

Eso sí, al menos uno de los empleados acompañó al joven hasta el centro de salud para que fuera asistido.

Ahora, los magistrados de la Audiencia descartan los supuestos errores procesales argüidos en la apelación y comparten con el juzgado que, si bien no identificaron a los agresores, su descripción solo puede obedecer a que eran empleados del local.