a toda máquina>

Maldita curiosidad> Por Román Delgado

El joven (lo parece en las fotos, aparte de bien parecido) y sobradamente preparado ya exdiputado del PP por Madrid Santiago Cervera le pudo la “curiosidad” y por eso acudió, no se sabe si antes o después de misa, al lugar de la confirmación in fraganti del supuesto delito. Mira que tirar de Madrid a Navarra por cuestiones familiares y terminar detenido por la guardia civil tiene su tremendo giro. ¡Fuerte curiosidad la de este hombre!: indomable y motora. Al menos algo ha hecho bien tras incendiarlo todo con su hazaña: Cervera, y esto sí que es de alabar (¡tremendas presiones habrá recibido!), tiró ayer la toalla y renunció a su escaño y a la militancia en el PP.

Su curiosidad lo llevó el sábado a elegir el camino erróneo: a caer en la trampa que ideó la guardia civil. Jugó, que es lo que parece, como ratón torpe y hambriento. Y eso que de diputado no se gana nada mal. Resulta, y esta es la versión que dio el joven y sobradamente preparado político del PP, que Cervera fue a Navarra no ha echarse unos buenos vinos, sino por asuntos familiares, pero tuvo la mala suerte de llevarse por el contenido de un correo electrónico “anónimo” que lo invitaba a ver si, como se había pedido en ese email, dentro de una bolsa había miles de euros.

Total, como ya estaba por allí, por qué no darse una vueltita y comprobarlo, que tanto tiempo con la familia debe ser un coñazo, y más si el vino no está bueno (esto último es de mi cosecha). Y así fue cómo, por extraño que parezca, el joven y sobradamente preparado Santiago Cervera, político al que esperaba una carrera brillante en el PP, se encaminó hacia el supuesto lugar del delito. Allí, en el sitio convenido, Cervera encontró la bolsa, como se solicitaba en el email “anónimo”, y también a la misma guardia civil (esto no estaba en el correo), que se llevó una grata sorpresa y volvió a confirmar que ni sus agentes son tontos ni se chupan los dedos, incluso por muy listo, joven y sobradamente preparado que se crea el tal Cervera. El ya exdiputado no se explicó ayer de forma muy original que digamos: soy víctima inocente del supuesto chantaje. Pues claro. Lo de chorizo, que lo diga el juez cuando toque. Pena, penita, pena… Vergüenza de país.

@gromandelgadog