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Piden 9 años de cárcel para acusado de encargar muerte de esposa por 2.000 euros

EFE | Murcia

El fiscal ha pedido nueve años y nueve meses de prisión para Ángel J.G., un vecino de Murcia que será juzgado la próxima semana en la Audiencia Provincial acusado de encargar el asesinato de su esposa por 2.000 euros, aunque finalmente no se cometió al arrepentirse el que iba a ser su autor y avisar a la Policía.

Las conclusiones provisionales de la Fiscalía, a las que ha tenido acceso Efe, señalan que el 7 de marzo de 2010 el procesado se dirigió hacia I.M., al que conocía de sus paseos por el Malecón de Murcia, “y, tras preguntarle si quería ganar 2.000 euros, le hizo la propuesta de matar a su mujer”.

“Le dijo -añade la acusación- que debía hacerlo utilizando una barra de hierro y unos guantes que previamente debía agenciarse I.M., y realizarlo el 9 de marzo, miércoles, por ser este el día más adecuado“.

Asimismo, y para facilitarle los datos suficientes para realizar el crimen, le invitó a acompañarle a su casa, en un primer piso de un edificio ubicado en el barrio de San Andrés de Murcia, indicándole que debía llamar al telefonillo entre las 16.30 horas y las 18.30 horas, aprovechando que ella estaría sola.

El acusado le comentó que como el telefonillo no funcionaba bien, su esposa se vería obligada a bajar para abrir la puerta del edificio, momento que debía aprovechar para obligarla a subir al piso, donde debería golpearla con la barra de hierro “hasta matarla”.

Según el plan que había preparado, acto seguido debía dirigirse hacia el dormitorio principal de la vivienda, “donde, tras revolver todos los enseres, simularía un robo”.

Las conclusiones provisionales recogen igualmente que tras esta primera cita quedaron en verse para el día siguiente en el mismo Paseo del Malecón, momento que Ángel J.G. comentó a I.M. cuál iba a ser su coartada, diciéndole que a las horas fijadas para el crimen estaría jugando la partida de dominó con sus amigos, como es habitual, en el Centro de Mayores del barrio de San Pío X de Murcia.

Igualmente le advirtió de que tras dar muerte a su mujer debía deshacerse de la barra de hierro y de los guantes, arrojándolos al río, y citarse después en el aparcamiento del citado Paseo, “donde, tras comprobar que había matado a su cónyuge, le daría los 2.000 euros y le acompañaría a la estación de ferrocarril, donde I.M. cogería un tren con destino a Alicante”.

El día previsto para el asesinato, y a la hora concertada, I.M. acudió a la cita, comunicándole al acusado “que lo había pensado mejor y que no quería llevar a cabo lo propuesto, ante lo cual aquél le insistió en que lo hiciera y que llevaba el dinero en el bolsillo, momento en que los agentes de Policía, informados del plan, procedieron a su detención.”

El fiscal añade que en el momento de su detención el acusado llevaba en el interior de un bolsillo de la cazadora la cantidad de 1.500 euros, “no pudiendo dar una justificación creíble del destino de ese dinero”.

La acusación estatal solicita, además de la pena de prisión, que se condene a Ángel J.G. acercarse a menos de 500 metros de su mujer durante quince años.

La Audiencia ha convocado una comparecencia del fiscal del caso y de la defensa del procesado para la próxima semana por si se alcanza una conformidad que evitara el desarrollo de la vista.