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Políticos calculadora> Por Román Delgado

Los políticos calculadora, también conocidos como políticos Casio, asoman la cabeza de manera persistente, día tras día, hora tras hora, en las redes sociales. Son unos auténticos plastas, gente que aburre y abruma (por tan incansable majadería), gente que demuestra sin vergüenza alguna que son auténticos e imperdonables malhechores; o si se prefiere, auténticos e incansables embaucadores con el as de la propaganda: porque una verdad a medias es una mentira con todas sus letras. En este asunto, prefiero ver la botella de leche medio… Bueno, ya saben.

El político calculadora (o el negro que tiene para pulsar las teclas de la Casio) se pasa todo el rato tocando los teides, al menos en la actual coyuntura, a cuenta de las variables que hay en el proyecto de Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Canarias para 2013, que, por si no lo saben, ya ha iniciado el trámite parlamentario que conduce a su aprobación definitiva como ley, lo que debe estar garantizado por la mayoría suficiente de CC y PSOE. El político calculadora se parece mucho a algunos venteros de hace años, que apuntan y apuntan y fastidian y fastidian, y siempre lo hacen para ganar ellos; o sea, el que lleva la calculadora en el bolsillo.

En estos días, todos los políticos calculadora se hallan en la oposición: son del PP e incluso de Nueva Canarias, y se pasan la jornada completa (tienen tiempo, parece) contando, a través de las redes sociales, sus tremendos descubrimientos notariales: que si, ¡fíjate qué malos!, han quitado tanto de aquí y han dejado tal partida desplumada cuando ellos mismos defienden que… En Twitter no da para tanto discurso, por eso de los 140 caracteres, pero ustedes ya me entienden. Hoy estoy casi seguro de que el político que mejor calculadora tiene y mayor empeño pone en esta labor es uno de los que más vuela entre islas, uno que se ha olvidado de que ellos (el otro día) también estaban con la calculadora hace nada, pero en la cocina del Gobierno: la diferencia, que era época de vacas gordas, y claro, no es comparable.

@gromandelgadog