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Sacyr solo invertirá en Santa Cruz si obtiene beneficios a cambio

DESALADORA SANTA CRUZ DE TENERIFE
La ampliación de la desaladora, única obra que admite Sacyr. / DA

NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

Ya está hecho, está al 50%, no se ajusta al contrato y no hay dinero, y si lo hubiera, siempre estaría sujeto a la posibilidad de solicitar un crédito. Así podría resumirse la respuesta dada por Sacyr Vallehermoso, accionista mayoritaria de la firma Emmasa, al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife sobre el plan de inversiones y mejoras propuesto por la capital y compuesto por una treintena de infraestructuras, entre las que Sacyr solo admite como posible la ampliación de la desaladora. Una inversión sobre la que la empresa matiza que podrá realizarse siempre y cuando se ajuste a las condiciones económicas recogidas en su oferta inicial (debe reportarle algún tipo de valor añadido) y que Emmasa pueda recurrir a un préstamo para financiarlo. Esta obra se llevaría 30 de los 45 millones ofrecidos por Sacyr, tal y como adelanta la propia empresa, una obra que el Ayuntamiento valoró en 20 millones.

Esta respuesta, según el concejal de Obras Públicas de Santa Cruz de Tenerife, Dámaso Arteaga no es tan mala como a priori podría parecer ya que “acepta una de las obras que ya recoge nuestro plan de inversiones y deja abierta la posibilidad a seguir negociando”. Algo que, asegura el edil, van “a seguir haciendo porque queremos un acuerdo con ellos sobre el catálogo completo”. El Ayuntamiento de Santa Cruz se ha puesto como plazo para cerrar un acuerdo global y definitivo con la concesionaria del suministro de aguas el mes de enero.

Frente a este optimismo, la respuesta de Sacyr, esbozada en apenas dos folios, señala que la provisión para grandes reposiciones “está totalmente ejecutada por valor de 9.970.617 euros”. Respecto a las inversiones de reposición comprometidas por valor de 36.656.965 euros, asegura que a 31 de diciembre de 2011 ya se había ejecutado la mitad, mientras que para las inversiones financiadas por la sociedad, “Emmasa no está generando flujos suficientes para acometerlas y ni siquiera para atender sus obligaciones de gasto corriente”. Es más, asegura que parte de las inversiones hechas por Emmasa han sido financiadas por Sacyr con unos 10 millones de euros.

OFERTA INICIAL AL GRUPO

Aclara Sacyr que su oferta inicial de invertir 45 millones en la ciudad no son a fondo perdido, que esta tiene que revertir algún tipo de valor añadido a la compañía y que por eso, la de la desaladora es la que más se podría ajustar a esa condición.

La accionista mayoritaria de Emmasa recuerda al Consistorio que la única inversión obligatoria para la empresa es la ofertada para el tratamiento de fangos, “siendo una mera posibilidad su sustitución por otras inversiones” y asegura que se ha dirigido al Ayuntamiento de manera “insistente” para llegar a un acuerdo en este aspecto.

Es en este punto donde admite que del listado de obras que se le ha hecho llegar, no todas son susceptibles de ser ejecutadas en las mismas condiciones que las originalmente ofertadas y la única rescatable es la de la desaladora.
Arteaga explica que originariamente la instalación de secado de lodos se iba a hacer mediante una sociedad instrumental conformada por Emmasa y Sacyr, de forma que se iban a gestionar 21 millones de euros en una entidad financiera, préstamo que para que sea concedido, tiene que redundar en un retorno para la empresa.

Tras todo un documento lleno de sí pero no, finalmente Sacyr saca a relucir la sentencia del Tribunal Supremo (TS) sobre la adjudicación del servicio, asegurando que “cualquier acuerdo tendrá que cimentarse sobre un contrato sin dudas jurídicas”.