El SCS adeuda cerca de 3 millones a Imetisa por pruebas radiológicas

Imetisa realiza cada año miles de resonancias magnéticas a pacientes del Servicio Canario de la Salud. | DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Las arcas de la Consejería de Sanidad no gozan de buena salud. A las deudas contraídas con los farmacéuticos, que suman más de 92 millones de euros, hay que añadirle otras con proveedores y clínicas privadas, que también reclaman cantidades millonarias al Servicio Canario de la Salud (SCS). Una de las damnificadas es el Instituto Médico Tinerfeño SA (Imetisa), la empresa pública del Cabildo de Tenerife, que también está participada en el 10% de su capital social por el propio SCS.

Según aseguró ayer el vicepresidente primero y consejero de Bienestar Social, Sanidad y Dependencia de la Corporación insular, Aurelio Abreu, el Gobierno regional “adeuda cerca de tres millones de euros” a Imetisa por las resonancias magnéticas realizadas los tres últimos meses a pacientes de los hospitales de la Isla. La deuda, explicó Abreu, ha provocado, entre otras cosas, que la empresa pública no pueda hacer frente a las certificaciones necesarias para completar la obra del ciclotrón (faltan 800.000 euros por pagar), el acelerador de partículas que produce los fármacos radioactivos que deben suministrarse a los pacientes para poder descubrir a través de una cámara PET-TAC si existen células cancerígenas, enfermedades cardiovasculares o neurológicas. “Llevamos meses sufriendo retrasos en los pagos”, subrayó Abreu, quien recordó que “el acuerdo con la Consejería era que Imetisa pagaría el ciclotrón con los servicios que presta a la Comunidad Autónoma”. El vicepresidente del Cabildo manifestó que en enero habrá una reunión entre el Cabildo y el SCS para consensuar un “plan de pago trimestral” estable que permita garantizar los servicios que presta Imetisa, para que esta, a su vez, termine de pagar la obra del ciclotrón, que debía haber concluido en verano.

Hace un mes, este periódico publicó que la prueba PET estuvo varias semanas inactiva en La Candelaria por problemas de la compañía aérea que traslada -en vuelo regular- la molécula que se inyecta en el paciente. Problemas de este tipo no ocurrirían si Tenerife contara con el ciclotrón que debe poner en marcha Imetisa.

Una controvertida relación institucional
La entonces consejera regional de Sanidad, Mercedes Roldós, y el presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, firmaron en agosto de 2009 un acuerdo por el cual la institución insular cedía gratuitamente 16 acciones de la compañía mercantil Instituto Médico Tinerfeño, SA (Imetisa) al Servicio Canario de la Salud (SCS). Dicho acuerdo también venía avalado por la iniciativa remitida por la consejería en la que justificaba la necesidad de la adquisición de las acciones, en base al cumplimiento de un previo acuerdo entre el Cabildo y el SCS, de 30 de diciembre de 2008, por el que el SCS se comprometía a participar en un 10% del capital social de Imetisa.

Desde la Consejería de Sanidad explicaron ayer a este periódico que el Servicio Canario de la Salud no debe ninguna cantidad a la empresa Imetisa para la construcción del ciclotrón, dado que se trata de una adjudicación que licitó la propia empresa pública del Cabildo sin aportación ni cofinanciación por parte del SCS.