cuadernos de áfrica > Rafael Muñoz Abad

Ser periodista en África – Rafael Muñoz Abad

En el claustro de la Universidad de Ciudad del Cabo predominaban los ejemplares del Cape Times, rotativo de corte progresista en lengua inglesa y refugio intelectual de aquellos que no terminaban de ver bien el apartheid. Die Burger es un periódico conservador publicado en afrikaans; en la órbita de los gobiernos blancos de Pretoria y por ello habitual en los campus y facultades afrikaners…

La forma en que los medios informan desde el continente negro recoge tantas particularidades como similitudes. Si occidente aún mantiene un cierto estilo paternalista a la hora de informar sobre África, también es denominador común la ligazón que el mundo político africano tiene con el negocio de la información.

El desarrollo de las comunicaciones y la cada vez mayor cobertura de internet hacen que la demanda informativa entre las nuevas generaciones africanas crezca exponencialmente. Esta realidad ha convertido a los medios en parte imprescindible de la maquinaria propagandística estatal. Más o menos lo mismo que aquí.

Un buen ejemplo es la maratoniana cobertura mediática que recibió ese adefesio llamado primavera árabe. Mientras los medios occidentales abrían titulares con jóvenes árabes o magrebíes subidos a farolas o acampados en la plaza Tahrir, el sistema cortaba el cable, pinchaba el teléfono y advertía al director del periódico de turno. ¿Esto nos suena, verdad? África no escapa al bipartidismo y tampoco a las rémoras informativas que lo realimentan. ¿Familiar, verdad? Lo que es realmente sorprendente es que Cabo Verde exhiba un dignísimo noveno puesto en la clasificación mundial sobre la libertad de prensa; donde incluso Namibia o Mali están por delante de la “ejemplar” democracia española; o que aquella Túnez, semilla del catarro árabe, hoy ocupe un curioso puesto 134. Para reflexionarlo. El modelo en países con fuerte crecimiento económico, casos de Nigeria o Sudáfrica, es el de la creación de holdings de la información vehiculares e institucionalmente afines. Nada nuevo.

Rafael Muñoz Abad CENTRO DE ESTUDIOS AFRICANOS DE LA ULL
cuadernosdeafrica@gmail.com