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El Sobradillo denuncia el abandono a que lo somete el Ayuntamiento

Moisés Barreto - Asociación de Vecinos 7 Islas
Moisés Barreto, portavoz de la Asociación de Vecinos 7 Islas, de El Sobradillo. / fran pallero

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

El presidente de la Asociación de Vecinos de 7 Islas, de El Sobradillo, denuncia la dejadez del barrio por parte del Ayuntamiento de Santa Cruz, del que dice no ha prestado atención a los problemas que sufren los vecinos desde que entrara el Gobierno de José Manuel Bermúdez. La eliminación de antenas de telefonía móvil, mayor limpieza y más organización de actividades dinamizadoras para la economía de la zona, son algunas de las reivindicaciones que realiza el portavoz de la asociación, Moisés Barreto.

Los vecinos llevan unos años solicitando que se eliminen las antenas de telefonía móvil, ya que aseguran que producen problemas serios en su salud. “Insomnio, dolores de cabeza, plantas que se marchitan” e incluso, comentan que “ya no se oyen los pájaros”. Según explica Barreto, en el barrio existen cinco antenas cerca de las viviendas habitadas. “Ya hemos hecho siete manifestaciones y estamos indignados porque ni siquiera se han dignado a venir por aquí. En una primera y única reunión que tuvimos con el alcalde, nos comentó que las iban a quitar, pero finalmente han pasado la pelota a la administración en la capital de España, y aún seguimos esperando”.

Por otra parte, el portavoz de los vecinos de El Sobradillo denuncia otras deficiencias en el barrio como las grietas en las canchas del polideportivo y la escasa limpieza de la yerba.

“Desde el Ayuntamiento nos dicen que no hay dinero y tampoco lo hay para la instalación de un punto de agua independiente para regar las canchas de petanca que utilizan los mayores del barrio”. Barreto asegura que se comunicó al Ayuntamiento de cara a la celebración de los juegos municipales y tampoco se atendió la demanda.

Las plagas de ratas en los solares abandonados es otro de los problemas de insalubridad que sufre el barrio.

“Los solares están sucios y mal señalizados y los roedores al final acaban extendiéndose a las casas aledañas”.

Otro de los problemas son las aguas pluviales, por ejemplo en la calle Jable, con la carretera general de El Sobradillo. Cuando llueve, dice el presidente de la asociación, baja gran cantidad de agua y se inundan las casas ya que no existe ni un imbornal en toda la carretera, ni en ningún punto del barrio. En este sentido “también se pasan la pelota los unos a los otros.

El Ayuntamiento de la capital le pasa la responsabilidad al Cabildo, y pensamos que son ellos quienes tendrían que estar de acuerdo para darnos una solución”.

En la carretera “tenemos el problema de los guardias muertos”, apunta Moisés Barreto, quien indica que “ya hemos solicitado que nos pongan pasos de peatones elevados, ya que es un peligro porque aunque no son calles muy transitadas, los coches pasan a gran velocidad, con el consiguiente peligro para los peatones”.

Asimismo, el presidente afirmó que tampoco existen facilidades para las personas con discapacidad: “hace más de nueve meses le comentamos a Bermúdez que en el barrio vive una niña minusválida que apenas puede caminar y tiene que hacerlo durante 300 metros porque el Ayuntamiento no termina de arreglar la calle”.

En el barrio del Sobradillo hay 9.800 habitantes empadronados aproximadamente, y “hemos calculado que más de 3.000 se encuentran viviendo en precario, sin empleo, sin recursos para subsistir y tampoco vemos que el Ayuntamiento haga nada por esas familias”. De cara a dar una solución, los vecinos propusimos la organización de un rastrillo, al menos una vez al mes para que estas personas puedan recaudar fondos, pero lo denegaron poniendo un sinfín de pegas, alega Barreto.

Por último, el cierre reciente de la oficina de Visocan en el barrio, lo cual, según explica el presidente, supone un trastorno importante, sobre todo para las personas mayores que tienen que trasladarse a otras más lejanas o el problema del transporte público y la seguridad relacionada con el tráfico, son otras de las demandas que completan esta batería de problemas que para los vecinos de El Sobradillo son una razón más que suficiente para “no querer al alcalde”.

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Las acciones de protesta

Todos los meses coincidiendo con el pleno, explica Moisés Barreto, “nos presenciamos en las casas consistoriales y el alcalde no da la cara”. El portavoz de la Asociación de Vecinos de El Sobradillo asegura que “no nos hemos reunido con José Manuel Bermúdez porque se niega a recibirnos”. “Lo más que nos indigna, continúa el portavoz vecinal, es que cuando le hacen entrevistas por televisión diga que él da la cara y eso en El Sobradillo, al menos es mentira”.

La presión y las críticas de los vecinos han logrado un primer paso por parte del Ayuntamiento y es la firma de un convenio con la Plataforma contra la telefonía móvil, mediante el cual, cede a los técnicos municipales sus aparatos de medición para detectar si las operadoras de este tipo de tecnología vulneran la ley y la ordenanza y actuar en consecuencia. En caso de confirmarse este extremo, se realizarán actuaciones tendentes al planteamiento de denuncias ante las administraciones estatal y autonómica.

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