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133 niños sordos se quedan sin apoyo por falta de subvención Gobierno canario

   

EFE | Santa Cruz de Tenerife

Un total de 133 niños canarios se quedarán sin apoyo especializado para su integración escolar a partir del 11 de febrero porque la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias no ingresa la subvención presupuestada, según denunciaron hoy representantes de los trabajadores de la Fundación Canaria para el Sordo (Funcasor) y de Comisiones Obreras (CCOO).

El programa de apoyo escolar de Funcasor, fundación que fue distinguida con medalla de oro de Canarias por el Gobierno regional en 2012, tiene asignada una subvención de 90.000 euros para este año, pero no ha sido abonada por el ejecutivo.

Eso ha obligado a Funcasor a plantear un expediente de regulación de empleo temporal para quince de sus 34 trabajadores, entre ellos los nueve especialistas en lenguaje de signos que apoyan a los niños de primaria para que puedan seguir sus estudios, expusieron.

Lidia Rodríguez, una de esas especialistas, explicó que su trabajo consiste en apoyar a los niños para que puedan seguir las asignaturas y desarrollarse en igualdad de condiciones en los treinta centros preferentes a los que acuden, a la vez que sirven de puente de comunicación con sus profesores y compañeros.

También les enseñan la lengua de signos, imprescindible para continuar en las posteriores etapas educativas.

El programa de apoyo escolar de Funcasor y la Consejería de Educación fue pionero en España en 2001, pero las subvenciones se han ido reduciendo con la crisis.

Desde mediados de 2012, los retrasos en los abonos ponen en peligro los programas, hasta el punto que desde el 11 de febrero los especialistas en lengua de signos irán al desempleo, explicó Lidia Rodríguez.

La subvención tendría que haber sido abonada en diciembre, pero no llegó, y Funcasor hizo un esfuerzo para extender la contratación en enero a la espera del ingreso, agregó.

Pero como la Consejería de Educación sigue sin abonar la subvención, la Fundación ha acordado con sus trabajadores un expediente de regulación de empleo (ERE) temporal para toda la plantilla por el que en una primera fase quince trabajadores irán al paro durante los próximos seis meses.

Sin embargo, si la administración paga la subvención, el acuerdo es que se vayan incorporando los afectados por el expediente, explicaron José Ramón Barroso y Santiago Pestano, de Comisiones Obreras, lo cual permitiría recuperar la atención a los niños sordos.

Con el acuerdo sobre el expediente de regulación de empleo temporal “se salva el problema laboral, pero no el social”, dijo Barroso, quien señaló que también se verán afectados los jóvenes a los que apoya Funcasor en su programa de integración laboral.

En su opinión, la falta de abono de las subvenciones a Funcasor supone que no se garantiza la igualdad de oportunidades para las personas sordas ni su integración, por lo que reclamó “sensibilidad” al Gobierno de Canarias para que esta fundación pueda desarrollar sus programas de escolarización y apoyo laboral.

Santiago Pestano afirmó que los empleados de Funcasor están muy preocupados no tanto por sus empleos, que también, como por la desatención en la que van a quedar los usuarios, por lo que calificó de “muy grave” la falta de respuesta del Gobierno de Canarias.

En total, Funcasor recibe unos 900.000 euros anuales del Gobierno de Canarias, de los que 90.000 corresponden al programa de escolarización de niños con sordera.

Funcasor fue creada en 1992 por un grupo de padres y madres para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad auditiva y de sus familias, y desde entonces ha asistido a 23.000 personas con sus servicios y programas educativos, sociales y laborales.

El pasado año fue distinguida por el Gobierno autonómico con la medalla de oro de Canarias en reconocimiento a su labor de interés público con sus programas de carácter asistencial, cultural, formativo y de servicios, por mejorar la calidad de vida de las personas sordas y de sus familias y por contribuir a salvar las barreras que dificultan su integración.