X
da2 > yo, tú, ella

Carmen Martínez: “En Canarias hay que trabajar por un turismo sostenible”

   
<
>

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

Carmen Martínez Dorta es informática y especialista en reciclado y medio ambiente en la Fundación Canaria Recicla, además de propietaria de la Pensión Cejas en el barrio del Toscal de Santa Cruz de Tenerife.

-¿Cómo se pasa del mundo de la informática a ejercer una labor como defensora y protectora del medio ambiente?

“Estudié informática y he desarrollado mi carrera profesional como comercial en diferentes empresas del sector. En las dos últimas décadas ha habido dos hitos muy importantes y en los dos he estado en primera persona. El primero, asistir al nacimiento de la entrada de los primeros ordenadores en las casas, la empresa se llamaba Amstrad. El segundo hito representa la revolución móvil en el mundo. He estado en distintos puestos de responsabilidad en las dos principales compañías de móviles (Movistar y Vodafone). Lo que parecían solo móviles al final ha representado un cambio radical en la forma de comprender el mundo que nos rodea: la movilidad, estar siempre conectado, localizado, etc. Y por último, el destino hizo que un día aterrizara en una fundación medioambiental, donde descubrí un mundo totalmente nuevo y apasionante”.

-Ha concluido su etapa en la Fundación Canaria Recicla. ¿Cómo valora la experiencia?

“Maravillosa. Entré en el mundo del medio ambiente hace algo más de dos años, un sector totalmente desconocido para mí, y en este tiempo he descubierto una pasión: el medio ambiente, el reciclaje y la educación ambiental”.

-¿Qué le ha aportado personal y profesionalmente su labor en esta institución?

“Desde mi puesto de directora de Relaciones Institucionales en la Fundación, estos dos últimos años he visitado los ayuntamientos y cabildos de las Islas, he estado con los gestores de residuos, operadores logísticos, he visitado las principales empresas de Canarias, comercios de electrodomésticos e instituciones del Gobierno canario que tienen algo que ver con los residuos y medio ambiente. Siempre recibí un trato cercano y un gran sentido de la responsabilidad en el trabajo”.

-Ha dado talleres y charlas a todo tipo de colectivos. ¿Quiénes están más concienciados con el entorno?

“He dado charlas a diferentes colectivos, desempleados, operarios de limpieza, colegios, asociaciones de vecinos… En todas ellas he encontrado personas muy concienciadas con este problema. Pero es en los niños donde he visto una mayor sensibilidad y querer aprender sobre la conservación de este mundo. Además, son los que verdaderamente educan y cuentan en casa la importancia de un correcto reciclaje de todo tipo de residuos, plástico, papel, aceite, ropa, aparatos eléctricos. Es muy necesaria una concienciación y para ello hay que seguir intentando educar en la correcta gestión de los residuos para la conservación del medio ambiente”.

-Parece que en materia de sostenibilidad y reciclado es mucho ruido y pocas nueces. ¿De verdad se está avanzando algo?

“Sí y cada vez más. En los últimos años, no hay más que ver la cantidad de contenedores de diferentes residuos que están a disposición del ciudadano: de ropa, de aceite, papel o de envases. No obstante, queda mucho por hacer y sobre todo mucha concienciación y sensibilización. Solo con la unión de todos podremos lograr un mundo mejor”.

-¿Los canarios aprobamos o aún nos falta mucho para llegar a los niveles de conciencia de otras ciudades y países?

“Pasito a pasito se hacen los caminos. Nos queda mucho por andar pero conseguiremos llegar a los niveles del resto de los países europeos. Entre todos tenemos que conseguir dar solución a este problema, si queremos dejarles a nuestros hijos un mundo más sostenible”.

-Además, tiene otras facetas profesionales: está rehabilitando una pensión tradicional en el centro de Santa Cruz de Tenerife que ha heredado de sus padres. Cuéntenos este proyecto.

“Mi familia lleva gestionando la Pensión Cejas (situada en el barrio del Toscal) desde hace casi 70 años. Se trata de una pensión familiar que ha ido pasando de generación en generación. El proyecto tiene varios pilares, estamos reformando la casa, se trata de edificio emblemático en pleno centro de Santa Cruz con más de 100 años de antigüedad, con jardines interiores, techos altísimos, estilo colonial… Otro pilar del proyecto es el que venimos desarrollando en los últimos años para adaptarlo a las nuevas tecnologías: Facebook y Twitter. Gracias a la informática nuestros huéspedes tienen procedencia de cualquier punto de Europa y suelen ser turistas que vienen a patear nuestros montes, personas con una clara vocación defensora de la naturaleza, respetuosa. De ahí que el ultimo pilar que queremos desarrollar, y cómo no, coincidiendo con mi última faceta de pasión sea la de Pensión Cejas, verde y sostenible. Se trata de adaptar nuestra pensión al turismo verde y sostenible, primando el respeto por el medio ambiente, usando productos locales, consiguiendo un uso moderado de electricidad, agua, etc. Sabemos que nuestros clientes aprecian y buscan esta filosofía de vida también cuando están de vacaciones”.

-¿Cuáles son, a su modo de ver, las expectativas del turismo en la capital tinerfeña?

“Tenemos el reto de adaptarnos a las nuevas características del turismo que viene. El turista que nos visita tiene como filosofía de vida el ecologismo, el respeto por el medio ambiente, el reciclaje y está en nuestras manos ser capaces de ofrecerlo en nuestros establecimientos. En dos palabras: turismo sostenible”.

-Dicen que la ilusión es lo que mueve el mundo, ¿qué es lo que le ilusiona profesionalmente en estos momentos?

“Seguir con mi faceta de educación ambiental (voy a colaborar con varias organizaciones para dar charlas en distintos tipos de jornadas) y por otro lado, ayudar a mi familia en el proyecto Pensión Cejas, para poder adaptarla a los nuevos tiempos, tecnológica y ambientalmente”.

-Tiene una familia con dos niños pequeños y una vida profesional muy intensa. ¿Cómo lo lleva?

“Ha sido duro, muy duro. Mi marido trabaja más tiempo en Madrid que en Tenerife y he tenido que criar a los niños yo sola. Mis dos hijos son el motor de mi vida, son los que me hacen levantarme cada mañana con ganas de comerme al mundo. Además con solo cinco años, están muy concienciados con el tema del reciclaje”.

-Además, ayuda a su marido en una empresa novel de tecnología…

“Siempre he sido una persona muy inquieta y en los últimos años he venido colaborando con la empresa tinerfeña Secam como asesora en cuestiones de medio ambiente. Esta empresa desarrolla software para gestión de residuos y sistemas de geolocalización. Se trata de que la tecnología nos pueda ayudar a conseguir un mundo libre de residuos”.