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CD TENERIFE > LA RESACA DEL PARTIDO

Casi cuatro meses después…

   

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Con el Guijuelo se inició la mala racha sin vencer fuera por parte de los tinerfeñistas, hasta este domingo. | DA

ÓSCAR HERRERA| Santa Cruz de Tenerife

Para un aspirante como el CD Tenerife permanecer seis partidos consecutivos sin ganar fuera de casa era mucho.

El siete de octubre los blanquiazules derrotaban al Real Madrid C a domicilio y el conjunto tinerfeñista había completado un exitoso inicio de liga con grandes resultados lejos de la Isla. Pero se paró la racha. El siguiente desplazamiento fue a Guijuelo en la jornada nueve. Y ahí fue donde empezó a flaquear el equipo lejos del Heliodoro. Un insulso empate a cero ante los chacineros, al que no se le dio mayor trascendencia en forma de preocupación, ya que suponía el primer choque en el que el CD Tenerife se quedaba sin marcar lejos de casa. En la jornada 12, se visitó al Coruxo. El gol inicial de Aridane recuperó el olfato de gol de los blanquiazules a domicilio, pero tampoco se ganó. El gallego Antúnez empató en el minuto 67, y de ahí al final lo pasó bastante mal el grupo de Cervera para no salir derrotado; fue la primera señal de alarma que mostraba que los tinerfeñistas ya no asustaban como al principio de liga cuando jugaban en territorio foráneo.

Tanto fue lo que jugó con fuego el Tenerife, que se acabó quemando en forma de la primera derrota de la liga. Fue en el siguiente salida: el 25 de noviembre se jugó en Mareo ante el Sporting B; los ‘yogurines’ de Gijón se adelantaron por dos veces en el marcador: minutos 12 y 57; tantos que fueron equilibrados por los goles de Moyano y Aridane que igualaron la contienda. Cuando todo hacía suponer que el CD Tenerife iba a empatar su tercer partido seguido lejos de casa llegó el mazazo: el tanto de Guerrero en el minuto 90 infringía la primera derrota del curso, y evidenciaba de manera palpable las deficiencias lejos de su estadio de un Tenerife que volvería a sufrir un severo castigo 15 días más tarde. En la jornada 16, el Fuenlabrada esperaba al Tenerife, que se propuso enmendar su errática trayectoria de los anteriores desplazamientos, pero apareció entonces la peor versión que hemos visto esta temporada del equipo entrenado por Álvaro Cervera: los goles de Pachón y de Rubén Ramos desnudaron por primera vez a un Tenerife desconocido, sin llegada ni capacidad de reacción que sufría su segunda derrota con tan sólo quince días de margen. Se acababa el año, y la visita al estadio Virgen del Val parecía más que propicia para acabar con el mal fario y el signo negativo de los partidos fuera del feudo blanquiazul.

El Alcalá era penúltimo clasificado y su debilidad como equipo invitaba a pensar que por fin se volvería a recuperar el poderío de los insulares como visitante. Pero no fue así; otro empate a cero, y lo que es peor, la imagen de nuevo de un CD Tenerife timorato y frágil, incapaz de poner nervioso al segundo peor equipo por clasificación del Grupo I de Segunda B. Las sensaciones en el cierre del año no eran buenas a pesar de que en casa se seguía siendo un equipo potente; y llegarían a comienzos de 2013 dos triunfos seguidos en el Heliodoro que así lo corroboraron: las victorias ante Salamanca (2-0) y Marino (1-0), devolvían la tranquilidad al entorno. Tocaba afrontar otro desplazamiento: el 20 de enero los blanquiazules visitaron la ciudad deportiva del Rayo Vallecano para medirse al filial rayista; y por sexta vez de manera seguida fueron incapaces de imponerse a otro rival que estaba en zona de descenso. Cero a cero y otro partido sin apenas crear ocasiones de gol y generar peligro; además un penalti errado por Chechu en la primera mitad privó a los tinerfeños de lograr la ansiada victoria a domicilio. Y llegó el día. Al séptimo intento lo consiguió el CD Tenerife en su visita al Caudal de Mieres. El tanto de los asturianos a los 12 minutos hacía prever una nueva decepción lejos de casa, pero se logró remontar. El penalti cometido por Suso igualó la contienda a poco del final, pero emergió la figura de Aridane que marcó un decisivo gol que condujo a la victoria foránea 119 días más tarde. Se rompió la racha, y el CD Tenerife volvió a recuperar sensaciones y reafirmar su liderazgo ante los rivales.

[apunte]Costaba marcar fuera de casa
Con los tres tantos logrados en Mieres el pasado domingo, es la segunda ocasión en la que los blanquiazules logran esa cifra de tantos esta temporada en sus partidos lejos de la Isla. En la tercera jornada, con motivo del partido jugado frente al Ourense, los pupilos de Cervera ganaron por dos a tres. Desde ese partido, sólo había conseguido marcar más de un gol en el triunfo ante el Real Madrid C por uno a dos, y en la derrota con el Sporting B por tres tantos a dos. El bagaje de los seis encuentros sin vencer a domicilio se saldó con sólo tres goles a favor: ante el Coruxo, y los dos marcados en Mareo. Se quedó sin anotar en sus visitas a Guijuelo, Fuenlabrada, Alcalá y Rayo B; choques en los que el CD Tenerife estuvo con la pólvora mojada.[/apunte]