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Canarias inmoviliza unas 7.000 hamburguesas con carne de caballo

   

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Una semana después de que aparecieran en Irlanda los primeros lotes de hamburguesas de vacuno que contenían trazas de carne de caballo, la Dirección General de Comercio y Consumo del Gobierno de Canarias anunciaba este jueves que ha inmovilizado 1.089 kilos correspondientes a unas 7.000 hamburguesas congeladas de este tipo, preparadas para su distribución en distintos establecimientos de hostelería y restauración del Archipiélago.

El propio director general de Comercio, Gustavo Matos, explicó que la tarde del miércoles se activó una alerta en el sistema regional de detección, ya que una empresa distribuidora de la matriz valenciana que comercializa en España estos productos cárnicos irlandeses posee cuatro fábricas en Canarias, ubicadas en las islas de Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. Por eso, y aunque “no existe un riesgo de salud pública”, el Ejecutivo decidió iniciar una investigación y paralizar los lotes afectados.

“Todavía no sabemos qué cantidad se ha distribuido, pero la empresa está colaborando activamente”, denotó Gustavo Matos, quien insistió en que “se trata de un fraude en el etiquetado, porque se vendían como hamburguesas que eran cien por cien de vacuno”.

Aunque serán los análisis alimentarios los que determinen con exactitud los porcentajes de carne de caballo que poseen los lotes inmovilizados, Gustavo Matos señaló que éstos pueden oscilar entre el 5 y 40%. “Se ha iniciado un procedimiento que puede derivar en sanciones”, aseveró el director general de Comercio, quien recordó que los consumidores afectados también pueden dirigirse a las oficinas de consumo y tramitar sus correspondientes denuncias si resultan afectados en alguna medida. “La situación está totalmente controlada, por lo que no hay motivos para la alarma”, reiteró Matos, que manifestó que “lo previsible es que la tonelada de hamburguesas congeladas inmovilizada en Canarias sea destruida”.

Ayer mismo, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) publicó una recomendación sobre el Plan Coordinado de Control para establecer la prevalencia de prácticas fraudulentas en el comercio de determinados productos y la decisión relativa a la financiación europea de dicho plan. Este aborda dos actuaciones: por una parte, la detección de ADN equino en productos cárnicos etiquetados o comercializados como preparados cárnicos de vacuno; y, por otra, el control de carne de caballo destinada a consumo humano.

Con la primera se pretende detectar la existencia de posibles fraudes al consumidor al incorporar carne de caballo en preparados cárnicos de vacuno sin indicarlo en su etiquetado. Para ello, se van a llevar a cabo analíticas de detección de ADN equino en función de los criterios establecidos en la citada recomendación. En este caso, España va a realizar un total de 150 muestras tomadas en establecimientos de venta al por menor (supermercados, tiendas de barrio, carnicerías, etc) aunque podrán también extenderse a otros establecimientos, como almacenes frigoríficos, que serán analizadas en los laboratorios designados a tal efecto.

CRUCE DE DATOS

Con la segunda acción se pretende detectar la posible presencia de residuos de fenilbutazona. Las muestras deberán tomarse en establecimientos donde se manipule o reciba este tipo de producto como mataderos y puestos de inspección fronterizos. En este caso, España tomará 115 muestras distribuidas por comunidades autónomas según sus respectivas producciones.

Ambas acciones deben llevarse a cabo a lo largo del mes de marzo, y los resultados de las mismas tendrán que notificarse como máximo 15 días después de finalizado al plazo de realización de los análisis. Los estados miembros deberán comunicar de inmediato y a través del Sistema de Alerta Rápida para alimentos y piensos los resultados positivos y los datos correspondientes al seguimiento de los mismos.