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DIARIO DEL COACH >

Corrupción – Por Andrés Brito

   

Según la Programación Neurolingüística, nuestra forma de expresarnos muestra de qué manera hemos organizado las ideas en la mente. La PNL usa un instrumento llamado Metamodelo de Lenguaje para analizar lo que decimos y poner al descubierto nuestras pautas de pensamiento. Uno de esos metamodelos se llama Generalización y consiste en aplicar a la totalidad lo que se da sólo en una de las partes. Seguro que el ejemplo te suena: “todos los políticos son unos corruptos”.

La frase revela una creencia de quien la pronuncia pero el coaching la desafía con una pregunta aparentemente simple: “¿Todos?”. Si la persona mantiene lo dicho se puede profundizar aún más: “¿Tienes la absoluta seguridad de que no existe ni un solo político honrado?”. Ni mucho menos se pretende entablar una discusión política, puesto que el coaching no juzga este tipo de convicciones, sino ayudar a comprender que se está elevando a rango de evidencia lo que es una observación parcial de la realidad.

La distinción entre hecho y opinión es básica en un proceso de coaching porque así como la persona aplica esta estrategia a “los políticos” también puede hacerlo a “mis hijos”, “mis vecinos” o “mis compañeros de trabajo” con el peligro que esto entraña para sus relaciones interpersonales. El mismo fenómeno se da cuando se dicen frases como “mi pareja nunca me hace caso” o “en mi trabajo nadie me entiende”.

Observar la realidad desde una perspectiva menos restrictiva generará una creencia más potenciadora que influirá en el comportamiento. Por supuesto que hay corrupción en la política pero también hay personas que se dedican a ella desde una ética de servicio a la ciudadanía. Yo conozco unas cuantas.

www.andresbrito.com