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Tertulia Habanera>

Esteban Salas, el clásico por excelencia – Por Othoniel Rodríguez

   

Esteban Salas (La Habana 1725-Santiago de Cuba 1803) está considerado el primero y mayor músico clásico cubano. Compositor, instrumentista, cantante y poeta, fue pionero en la actividad musical en Cuba, y fiel representante del barroco musical americano.

Las más antiguas manifestaciones de la música culta cubana con texto en castellano, están dadas por Esteban Salas con sus villancicos, cantatas y pastorales.

Fue el verdadero punto de partida de la práctica de la música culta en Cuba, pues por él comienza el riguroso estudio de las materias musicales en la Isla. Bajo la guía de Esteban Salas, la catedral de Santiago de Cuba se transformó en un verdadero conservatorio, al que permanecerían vinculados numerosos músicos del siglo XIX. Tuvo muchos discípulos y formó grandes ejecutantes. Gracias a su dedicación, el coro de la catedral adquirió prestigio nacional. También creó en esa ciudad una gran sala de conciertos, la cual ocupó uno de los primeros lugares de la Isla.

A él también se le debe la entrada de la obra de Haydn a la Isla. Natural de La Habana, Esteban Salas estudió Humanidades, Teología y Música. Desde joven se sintió atraído por la vida sacerdotal y fue un verdadero místico. Hizo el voto de vivir pobremente y siempre vistió de negro.

Su labor como maestro de capilla y su trabajo desempeñado a lo largo de 39 años fue calificado de extraordinario con el beneplácito de todos. Según Alejo Carpentier, Esteban Salas ha sido una de las figuras no solo de la historia musical de Cuba, sino de la historia de la cultura universal. Salas viene a completar la visión de la música religiosa americana, pues en realidad su producción artística ha sido calificada por los expertos en esta materia, entre las más ricas e interesantes de Europa y América.

Varias agrupaciones corales de Iberoamérica y Europa mantienen hoy en día obras de Salas en el repertorio activo, entre ellas la portuense Coral Reyes Bartlet.