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Galileo – Por Juan Carlos García

   

No necesitamos un Estado más grande, sino uno más eficiente”. Escribo esta columna con anterioridad al discurso de Rajoy al inicio del debate sobre el estado de la nación ayer al mediodía. La frase es de Obama. La pronunció una semana antes en su discurso del estado de la Unión. “No hagamos promesas que no podamos cumplir, pero cumplamos las que ya hemos hecho”. No, tampoco. Se trata de otra frase de Obama el mismo día. “La Constitución no nos convierte en rivales por el poder, sino en socios por el progreso”. Esta tercera declaración no es de Rajoy. Tampoco de Obama. Pero el presidente de Estados Unidos la rescató hace una semana del discurso que pronunció en el mismo foro hace 51 años John F. Kennedy. “Ya no tengo fuerzas”. Esta fue la frase más reproducida en los titulares de los periódicos españoles del martes de carnaval.

La pronunció el Papa un día antes como argumento principal para anunciar su renuncia histórica el último día de febrero al finalizar su jornada de trabajo. Una frase con un sentido similar de abatimiento dejó escrita en Mallorca un matrimonio de jubilados antes de quitarse la vida ese mismo martes cuando iba a ser desahuciado. Por el mismo camino optó un día más tarde un hombre en Alicante. Las fuerzas de resistencia de una gran parte de la sociedad se están agotando. Pero ésta no puede renunciar a algo que no posee, el trabajo. Dijo Galileo: “Todas las verdades son fáciles de entender, una vez descubiertas. El caso es descubrirlas”. Aunque este ilustre astrónomo se refería a la dificultad de entender los acontecimientos de la naturaleza si se desconoce su origen y la facilidad cuando se sabe la razón de su existencia, su frase llevada al terreno humano se encuentra en plena actualidad. De esta forma, es necesario descubrir las numerosas verdades que se nos ocultan desde los diferentes poderes de la sociedad para poder llegar a entenderlas. Galileo, nacido en Pisa el mismo día, pero 449 años antes, que cayó el meteorito en Rusia, fue perseguido por la Iglesia de Roma por sus modernas ideas científicas a pesar de haber sido amigo del Papa de entonces.