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Green – Por Ramiro Cuende Tascón

   

Acabo de llegar al hotel, no sé cuánto de sostenible o pasivo. Quiero pensar que pasivo poco, más bien activo, lo digo porque sudaba adrenalina. Bromas aparte, debo contarles que he disfrutado trabajando con la gente de Habitat Futura. No los conocía. Un buen día de diciembre pasado recibí un email con una proposición tan honesta como lo contrario. Rezaba: “¿Colaboraría con nosotros en un encuentro sobre green, hotel & tourism solutions que celebraremos en Fitur 2013? Por pudorosa dejadez, pensé decir que no. Tras darle vueltas y compartirlo con Triumph, recordé una de mis razones de ser, una filosofía que comparto y procuro: meterme en líos, hacer que pasen cosas… Y luego quedarme con lo bueno. ¿Qué no lo consigo?, ¡no importa! Por el camino han pasado cosas fantásticas que me han enriquecido, ¡seguro! Es el caso.

La realidad es que a los que nos gusta hablar y contrastar la limitación del tiempo para la expresión es un reto mayor si cabe. Fui el cuarto en intervenir, y el primero de mi lote sobre Green Design, la sostenibilidad como eje y el diseño como medio. La titulé: ¿Ecuación = +/– cero?, sostenibilidad y diseño. Disfruté preparándola por un motivo que no descubrí hasta que terminé de contarla, y es que sin darme cuenta había repasado más de 30 años de estudio. Lo mejor como siempre fueron las personas. También decirles que, en el mundo que nos entraña, es un placer conocer a una actriz de teatro llamada Emma representando su particular monólogo de Proyect Management con una sonrisa y una mirada tranquila. Ella y su gente resultaron en términos afectuosos gratamente mullidos. La otra cara de Green, una obra de teatro bastante verde, la ponía Celia Galera, actriz con nervio y directora del grupo hF, revista de arquitectura y edificación sostenible- sin que se notara, como se debe. Una carnavalera abogada opositora a notaria que sabía lo que se tenía entre manos. Junto a ella, un inolvidable caballero apellidado Mc Crozy haciendo de chófer en su MK6, que, a pesar de su bello color azul marino, también quedó encerrado en el garaje. Un piloto arquitecto llamado Álvaro, con el que el tiempo descansa. Me recordó a Lionel Jeffries, el genial abuelo de Chitty Chitty Bang Bang. Con ellos llegó Ana Correa, una experta en gobernanza. Suena raro, que no paraba de repetir lo sorprendida que estaba con aquella cuerda de sonados. ¡Una cena genial! Recuerde, la arquitectura no es el problema, la arquitectura es una parte de la solución. ¡Buena noches!