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Hoy 23, hace 32 – Por Arun Chulani

   

Es de claro conocimiento público que hoy, 23 de febrero de 2013, hace 32 años que el golpe de Tejero se vio truncado. Sí, sí, ese que llevó a conocerse tal noche como la noche de los transistores con la SER en el aire; donde el Rey abrió los ojos a eso de la una de la madrugada para dar un discurso que minó la acción del cabecilla de grupo. 32 años en los que ha pasado de todo (y nada, dependiendo de lo que hablemos) para mejorar (o empeorar), con avances tecnológicos en cada esquina recóndita. Pongámonos en el supuesto de que es hoy, en este preciso instante, cuando sucede tal acontecimiento.

¿Qué ocurriría si apareciese ahora Tejero, entre otros, en el Congreso de los Diputados a la voz de “quieto todo el mundo”? Me veo a más de uno sacándose sobres del bolsillo, otros durmiendo y muchos con los pantalones un tanto húmedos… Lo que ocurrió tal día como hoy hace no tanto tiempo, no sería igual en la actualidad. Hoy contamos con herramientas que no se daban antes, mayor comunicación y dispositivos de última tecnología. Podría gritar cuanto quisiera Tejero, que alguno se las ingeniaría para tuitear rápidamente y decirle a sus seguidores lo que está ocurriendo. Su grito podría cambiarse entonces por “¡móviles, tabletas y manos donde yo pueda verlas, coño!”. Pero un tuit, al menos, fijo. Y de ahí, expansión completa. En minutos, trending topic. #CongresoOcupado, #Golpe23F, #Tejerorules… No sé, alguna que otra burrada aparecería. Poco tiempo después, de trending topic nacional a global. ¿Y la gente? En la calle, rápidamente. Pero todo esto únicamente a través de los móviles, que no es poco. Las redacciones de los medios de comunicación, a fuego rápido. Ordenadores sin cese, teléfonos que no paran de sonar. Y el número de tuits, en aumento. Y yo pensando, si el Rey tuviera Twitter, ni discurso a la una de la madrugada, fijo, que quizás lo interrumpe una cuestión de vital importancia en relación a su abdicación o quiensabequé. Ah, no, que no pretende abdicar. Bueno, lo que sí está claro es que un simple “perdón, me he equivocado” no le serviría a Tejero… Alguna historia seguro que se le ocurriría. Y de la nada, ¡hala! Un nominado más para los Oscar de 2014. Vamos, como si lo viera… Qué vuelta ha cogido todo…

@arunchulani