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El lenguaje en las redes sociales – Por Ylka Tapia

   

El lenguaje es un órgano vivo que evoluciona y se enriquece de los usos de los hablantes -la productividad es la propiedad del lenguaje humano que nos hace capaces de crear estructuras lingüísticas infinitas-, por lo que resulta inevitable que Internet y las redes sociales estén influyendo en esta, ya que la escritura es pública; hoy en día cualquiera puede escribir para ser leído por masas, lo haga bien, regular o mal. La comunicación en estas comunidades es instantánea, siendo en ocasiones un altavoz muy potente e incluso incontrolable -valga de ejemplo la dimisión del Papa.

Las reglas han cambiado: ahora, el llamado diálogo social propicia que los textos posean una vida más larga; no son discursos unilaterales de unos pocos. Atrás quedó el privilegio de ciertos grupos sociales, tales como periodistas, escritores, profesores, traductores, por citar algunos, de publicar y, por ende, influenciar en la opinión pública.

Aun así, la tendencia positiva hacia su buen uso de la lengua y ejemplo de ello es Twitter. ¿Recuerdan cuando nos llevábamos las manos a la cabeza por el indescifrable lenguaje de los SMS? (Hasta investigaciones y libros se han publicado sobre este tema). Con la red microblogging no sucede esto, sino todo lo contrario: los tuiteros elaboran mensajes de 140 caracteres de la forma más correcta posible, ya que, curiosamente, se censura en este medio la mala ortografía -si los usuarios de Tuenti, red social española de jóvenes entre los 14 y veintipocos años, se pasan a Twitter, mejorarán considerablemente su escritura, digo yo.

Por último, los que poco a poco se han ido incursionando en el entorno digital también deben aceptar que las convenciones del papel no son válidas en los medios sociales. Estilo y tipografía apenas guardan relación con la letra impresa, sobre todo para la nueva generación de lectores, cuyo tiempo es demasiado valioso en unas autopistas sobrecargadas de información. El filtrado continúa siendo, en mi humilde opinión, labor de los profesionales de la comunicación.

@malalua