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Media luna, panes y pasteles gran reserva

   

La Media Luna panaderia bolleria

CRISTINA HERNÁNDEZ | Santa Cruz

Santa Cruz cuenta desde hace pocos días con una nueva y singular dirección gastronómica: la panadería-bollería La Media Luna, ubicada en la Rambla de Santa Cruz, 34, en pleno centro de la capital, a pocos metros del quiosco La Paz. Dirigida por el empresario Eduardo Pinedo, este nuevo establecimiento, bajo una apuesta de interiorismo muy sugerente y con toques industriales, se caracteriza por una variada propuesta de productos: “En La Media Luna trabajamos tres gamas de productos que se adaptan a cada necesidad y a cada tipo de público, desde los más exigentes con la alimentación hasta los más pequeños, para los que ofrecemos panes muy divertidos y nutritivos”, apunta Eduardo Pinedo. Basándose en una panadería artesanal ofrece una amplia gama de productos como los panes Gran Reserva, donde recupera el buen hacer del panadero de antaño a través de la tecnología más avanzada. Son panes de triple fermentación y con una alta hidratación. Las hogazas elaboradas con masa madre aportan una corteza crujiente, un tono más dorado al pan y, sobre todo, una mayor durabilidad gracias a su formato ovalado. Además, en esta gama disponen de baguette Gran Reserva, baguette de cereales Gran Reserva, barrita de lino Gran Reserva y bocata Gran Reserva. Dentro de esta misma línea, se pueden encontrar hogazas de aceitunas, multicereales y de tres quesos, que es su producto estrella.

Otra de las variedades es el pan rústico: “Son panes auténticos y genuinos, que rinden homenaje a la tahona de toda la vida y que recuperan la corteza suave enharinada, la sabrosa miga y la textura del pan de siempre. En los panes de esta línea, podemos encontrar desde la clásica baguette de 250 gramos hasta la baguetina de 140 gramos”, asevera Pinedo. Este tipo de pan, por su composición, puede durar sin pérdida de calidad hasta dos días, siempre y cuando se mantenga en la bolsa de papel que se entrega en La Media Luna. Los restaurantes también tienen su hueco con una variedad de panecillos para la restauración. Esta gama de productos está destinada tanto al restaurador como al cliente particular, ya que del mismo modo que un sumiller elige o recomienda los vinos para acompañar un buen plato, un buen restaurante debe contar con un perfecto pannier que aconseje sobre qué tipos de panes pueden o deben acompañar cada plato”, explica. Dentro de esta línea están los panecillos integrales, mini flautas, pan de Viena, miniaturas de pasas… Uno de los productos estrella está dirigido a los niños. Se trata del pan Disney: un pan con forma de Mickey que a los niños les resulta muy atractivo y sorprendente ya que es muy esponjoso y suave, este es un pan idóneo para las meriendas y desayunos.

SIN GRASAS HIDROGENADAS

Todos sus productos están elaborados sin grasas parcialmente hidrogenadas, que se utilizan para mejorar su textura y además, disponen de un gran surtido de tartas en las que destacan la de chocolate con cobertura de naranja; tartas de queso con dulce de leche; tartas de queso con fresas y tartas de manzana.