X
el cráter>

277 kilómetros – Por Juan Carlos García

   

El Hierro se convirtió, hace unos días, en la primera isla del mundo con acceso gratuito a la red de Internet, lo que conocemos como wifi gratis. De esta forma, ya es la primera smart island (isla inteligente) del planeta. En las mismas fechas, en suelo herreño se registraron temblores de baja intensidad. La etiqueta de isla inteligente que prende ahora en su tarjeta de presentación antecede a la que próximamente se le concederá como primera isla del mundo en autoabastecerse totalmente de energías renovables. A ellas se suma la de Reserva de la Biosfera. En proyecto se encuentra la de entrar a formar parte de la Red Europea de Geoparques.

A estos sellos de calidad de una de las islas proporcionalmente más altas y de vertientes medias más profundas del mundo, se les une el también primer nivel mundial de diferentes actividades deportivas. Con todo ello, los residentes de la isla más alejada no viven sus mejores momentos. Acuciados por una elevada tasa de paro son maltratados por los gestores del transporte aéreo y marítimo. La pérdida de ingresos por el descenso del turismo acrecienta el desánimo entre el pequeño comercio herreño. Catalogada en diversos foros como laboratorio de desarrollo sostenible, El Hierro siempre se ha caracterizado por la unión de sus habitantes para hacer frente ante toda adversidad del exterior, dejando a un lado el partidismo.

Hace 2.000 años, el cordobés Seneca dijo: “Una persona inteligente se recupera de un fracaso; la que no lo es, nunca se recuperará de un éxito”. Como primera isla inteligente del mundo no estaría de más que sus responsables se mostraran con inteligencia y, sacudiéndose intereses políticos y empresariales, desterrando ese infierno grande de pueblo pequeño, encaminen un proyecto de isla en convivencia con una actividad sísmica como parte de su vida, mientras el suelo herreño siga teniendo una extensión de 277 kilómetros cuadrados.