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Chávez, siempre – Por María Vacas Sentís

   

5 de marzo. Me dispongo a cenar frente al televisor pero la noticia de la muerte de Chávez me acuchilla las ganas. Zapeo en busca de análisis sobre sus quince años de gobierno; un relato de sus logros reconocidos por la ONU o la UNESCO. Pero mi afán de información veraz se estrella en la pantalla. En los democráticos medios españoles la opinión es unánime: Chávez era un dictador populista y Venezuela se hunde. Los cientos de miles de venezolanos que enrojecen las calles lamentando su pérdida deben ser espectros coloniales, menores de edad incapaces de discernir lo que les conviene. Me refugio en Telesur -bendita internet- y apago la tele.

Pero ¡ay, Chávez!, ¿cómo se te ocurrió convocar 16 elecciones y referendos de acreditada transparencia internacional, siendo un malévolo autócrata? ¿Había acaso necesidad de consultar a cada paso a la ciudadanía?

¡Ay, Chávez!, ¿cómo te dedicaste tan tenazmente a la compra de votos, al vil populismo de generar empleo, redistribuir la riqueza, edificar viviendas sociales, incrementar salarios y pensiones, erradicar el analfabetismo y construir centros de salud?

Pero Chávez ¿cómo osaste plantarte ante los abusos de las multinacionales omnipotentes esperando un trato de igual a igual?, ¿cómo te atreviste a nacionalizar y poner la riqueza al servicio de los intereses públicos? Pero ¿cómo no tomaste ejemplo de nuestros líderes europeos de corbata y canesú que quieren privatizarlo todo (perdón, modernizar), generando nuevos espacios de inversión para las empresas? ¿Por qué no preferiste acabar tus días políticos con un retiro millonario en algún consejo de administración del IBEX-35?

¡Ay, Chávez!, ¿cómo pudiste ser tan insensato de trabajar por una Latinoamérica unida por la solidaridad y no argamasada por intereses financieros?, ¿Cómo no te fijaste para modelar tu generoso proyecto en la falsa Europa del capital, cada día más desigual y pobre, derruida por la avaricia, la austeridad y la tramposa deuda, con el beneplácito de los capataces de los bancos?;¿cómo se te ocurrió ser tan anticuado y gobernar para el pueblo si hoy lo que se lleva en materia economicista es explotar al ser humano y finiquitar derechos y servicios? Menos mal que en Europa somos más listos.

mvacsen@hotmail.com