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Con la música a otra parte

   

Música

Por desgracia, la cultura sigue siendo deficitaria y la mayoría de las escuelas de música no escapan a la actual realidad. / DA

GABRIELA GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

La música ha sido siempre fundamental en el currículo académico pese a que su importancia ha ido disminuyendo debido a otras asignaturas consideradas más necesarias para los tiempos que corren, como informática y tecnología, quedando como materia opcional o relegada a las escuelas de música.

De ámbito local y creadas con el objetivo de ofrecer una enseñanza más amplia, que en algunos casos abarca la opción de perfeccionarse en un instrumento específico, en una década y media las escuelas de música en el Norte han conseguido una gran cantidad de alumnos.

Sin embargo, la crisis y, por ende, la imposibilidad de los ayuntamientos de endeudarse, abre una situación de incertidumbre sobre su continuidad. A ello se le suma el anteproyecto de Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, que establece que los servicios deficitarios ya no se podrán mantener.

Por desgracia, la cultura sigue siendo deficitaria y la mayoría de las escuelas de música no escapan a la actual realidad. Muchas de ellas, incluso, no saben qué harán de cara al próximo curso en lo que respecta a la matrícula. Es el caso por ejemplo, del Consorcio Isla Baja, porque además, como consecuencia de la misma ley, tampoco está claro el futuro de este ente.

La situación en el Norte de las escuelas de música se complicó hace unos dos años atrás con la disolución de la Mancomunidad del Norte, una entidad supramunicipal que agrupaba a los ayuntamientos de Los Realejos, Puerto de la Cruz, Santa Úrsula, La Guancha, Icod de los Vinos, Garachico, El Tanque, La Victoria, La Matanza y El Rosario y mancomunaba esta enseñanza.

La decisión de todos ellos de continuar impartiéndola fue distinta, dado que uno de los principales problemas era su coste, que en algunos casos resultaba difícil de asumir para las arcas municipales, sobre todo de las corporaciones con menos recursos.
Los Realejos e Icod de los Vinos, por ejemplo, optaron por unirse y en 2011 pasaron a ser gestionadas por la Fundación Canaria para la Promoción de la Cultura en el Norte de Tenerife (Funcanorte).

En la actualidad, la Escuela de Los Realejos cuenta con 345 alumnos matriculados y la de Icod de los Vinos con 135. Ambas disponen de una amplia oferta docente diseñada para atender las necesidades formativas de los alumnos en el ámbito de la música y de la danza divididas en tres grandes áreas: música y movimiento, música clásica y música moderna.

La tarifa media es de 265 euros anuales, que da derecho a asistir a tres horas de clase semanales, pero la más económica se queda en 155 euros al año. El presupuesto vigente es de 333.401 euros aportados por los usuarios, ayuntamientos y el Cabildo de Tenerife y todavía no se sabe si el próximo curso sufrirá algún tipo de recorte, ya sea en el número de profesores o en las clases y tampoco si aumentarán los precios de las tarifas.

En el caso de la Isla Baja, Garachico, Los Silos, Buenavista del Norte y El Tanque formaron en 1998 la Escuela de Música Comarcal, una iniciativa coordinada por el Consorcio de la Isla Baja, con sede física en los distintos municipios y que ha tenido una dilatada trayectoria.

En septiembre del año pasado, El Tanque decidió abandonarla debido al alto coste que suponía los 29.000 euros anuales que tenía que aportar. Los tres municipios restantes apostaron por la continuidad del centro, que en la actualidad forma a unos 220 alumnos, y seguirán abonando, cada una, 32.000 anuales. Eso sí, los profesores han tenido que rebajarse el 32% el sueldo para ahorrar costes.

CENTRO PORTUENSE

En el mismo año también nació la escuela de música de Puerto de la Cruz, que actualmente tiene matriculados 425 alumnos en las diferentes enseñanzas. La tasa es de 63 euros trimestrales, con distintas bonificaciones dependiendo de número de alumnos de la misma familia y los recursos económicos, tal y como se recoge en la Ordenanza del Organismo Autónomo Local.

El presupuesto que maneja este año se ha visto reducido de forma drástica, solo 466.196,77 euros contra los 734.758,59 euros del año anterior, correspondiente al presupuesto prorrogado de 2010. Con las tasas y la aportación del Cabildo no se completa el gasto de la propia escuela y por eso el Ayuntamiento tiene que aportar una cuantía anual.

Un año antes, en 1997, se creó la Escuela de Música de La Orotava y desde entonces no ha parado de crecer, tanto en el número de alumnos (comenzó con 250 y ya son 1.000) como en la oferta académica. Actualmente se incluyen 18 especialidades musicales y es una de las pocas de Canarias que imparte el timple como instrumento.

Un curso escolar dura diez meses y su importe es de 500 euros. El presupuesto que maneja es de 1,2 millones de euros, de los cuales 900.000 euros provienen de las arcas municipales para aliviar la cuantía que tienen que sufragar los padres. Sin embargo, pese a que es deficitaria, “como cualquier servicio público”, el Consistorio nunca lo ha visto como un gasto sino como una inversión.

De cara a 2013-2014 no se contempla ningún recorte pero tampoco crecimiento ya que tal y como están las cosas, “el objetivo es mantener lo que hay”, asegura el concejal de Cultura, Francisco Linares. Con respecto a las tasas, experimentarán un ligero incremento, como ocurre cada año, y para aquellos alumnos que no puedan hacer frente al pago, el consistorio tiene becas de ayuda.

También en abril de 1998, se fundó la escuela municipal de música de Tacoronte. En la actualidad tiene 340 alumnos e imparte las especialidades de Música y Movimiento, Percusión, Canto, Saxofón, Clarinete, Violín, Piano, Trompeta, Bombardino y Tuba, Guitarra clásica y eléctrica y Bajo. Las tasas dependen del tipo de enseñanza y van desde 25 hasta 45 euros.

El presupuesto actual asciende a 328.656 euros y para el próximo año no se baraja ninguna reducción. Eso sí, se contempla una modificación de la ordenanza para cobrar una matrícula de 30 euros que hasta el momento no existe.

Piano

La situación en el Norte de las escuelas de música se complicó hace unos dos años atrás con la disolución de la Mancomunidad del Norte. / DA

LA FEDERACIÓN

Santa Úrsula también fue uno de los municipios afectados por la disolución de la Mancomunidad del Norte. Desde entonces, la asociación músico cultural Ernesto Beteta, con una subvención del Ayuntamiento, dirige la Academia Municipal de Música que pasó de tener 60 alumnos a más de 150 después de 15 meses de trabajo. Las tasas son de las más bajas de la Isla: 100 euros anuales por Música y Movimiento y Enseñanza Musical, esta última destinada a los más pequeños, y 80 por los instrumentos: Oboe, Percusión, Clarinete, Metales, Flauta, Saxofón, Violín, Guitarra, Piano y Timple. Para este último se cuenta con Benito Cabrera.

El presupuesto con el que cuenta es la matrícula de los alumnos y la subvención del área de Cultura, que asciende a 70.000 euros. Esta cantidad es similar a la aportación que se le daba a la mancomunidad junto con la subvención de las bandas.

El próximo año y debido a los ajustes presupuestarios impuestos por el Gobierno central, el consistorio está obligado a disminuir esta cantidad pero se intentará que el ajuste “sea lo menos doloroso posible para conseguir mantener una academia de calidad”.

En el caso de La Guancha, data desde el curso 2001-2002, aunque anteriormente a esa fecha ya se ofrecían enseñanzas musicales con profesores que se desplazaban por los barrios.

Cuenta con un centenar de alumnos aunque la matrícula continúa abierta durante todo el curso para las áreas de Música y Movimiento y Música Popular Canaria. Además, se imparte Flauta, Oboe, Clarinete, Saxofón, Fliscorno, Trompa, Trompeta, Trombón, Bombardino, Tuba, Percusión, Conjunto instrumental y lenguaje musical y entonación.

Se han establecido dos tipos de matrículas, una para los residentes, que asciende a 165 euros por curso y para los no residentes, que es de 195 euros y para el curso 2013-2014 no se contemplan recortes ni aumento de las tasas. El presupuesto que se maneja actualmente es de 15.000 euros. Es importante señalar que el Patronato de Música 18 de Enero, a través de un convenio suscrito con el Ayuntamiento, se ocupa de la gestión económica para las enseñanzas musicales en la localidad y es también el responsable de toda la gestión de la Agrupación Musical La Esperanza.

La Agrupación Musical La Victoria es la responsable del programa formativo dirigido a todos los vecinos con interés especial en aprender o mejorar conocimientos ligados a algún instrumento. Cuenta con un amplio listado de líneas formativas dirigidas por una decena de profesionales. Se imparten clases de Solfeo, Trompa, Clarinete, Saxofón, Trompeta, Fliscorno, Tuba, Bombardino, Percusión y Flauta.

Los alumnos reciben formación especializada de cada instrumento de forma totalmente gratuita gracias al esfuerzo conjunto entre la concejalía de Cultura, el equipo directivo, socios y colaboradores de la citada agrupación musical. La última subvención concedida al colectivo asciende a 20.000 euros, una cifra que el consistorio mantendrá intacta dado que se trata de uno de los pilares más importantes y destacados de la vida cultural del municipio.

Los ayuntamientos que integraban la Mancomunidad del Norte continuaron impartiendo esta enseñanza

INSTALACIONES Y PUEBLOS

En el caso de La Matanza, la agrupación musical El Salvador, fundada en 1850, se encarga desde hace ocho años de la enseñanza musical. El Ayuntamiento entrega 18.000 euros anuales en metálico de manera que precisar el importe específico que se destina a la escuela es muy difícil. También asume los gastos íntegros del local, cuyo coste se ha estimado en 16.320 euros.

Tienen 25 educandos divididos en dos grupos. Uno muy básico de toma de contacto, de cuatro a seis años de edad, que ha comenzado este año llamado Escuela Ritmo y Movimiento que paga cinco euros, y otro, que ya tiene formación musical, que abona una cuota de 15 euros.

El importe de las cuotas es siempre el mismo y no se piensa incrementar. Además, si hay varios hermanos, en principio, solo paga uno.

San Juan de la Rambla tiene dos agrupaciones destinadas a impartir enseñanza musical. La XIX de Marzo, con 25 alumnos matriculados y Alcaraván, con 22, según datos municipales. Las tasas de la primera son de 12 euros por aprender Solfeo y de 15 euros, si se quiere complementar con un instrumento. Maneja un presupuesto de 8.000 euros y es deficitaria porque los gastos ascienden a unos 12.000 al año. Para el próximo curso no se contemplan recortes y el aumento de tarifas será mínimo.

En el caso de Alcaraván las tasas son similares, 10 euros por solfeo y 15 por música pero su presupuesto anual es de 20.000 euros anuales, una cantidad que le permite mantenerse bien sin tener déficit. El próximo año se prorrogará esta cantidad y solo habrá una reducción si hay menos alumnos, mientras que las cuotas se mantendrán.

Dado que la promoción de la cultura no tiene carácter obligatorio para las corporaciones locales, estas no estarán obligadas, en caso de aprobarse la nueva normativa, a mantener las escuelas de música, pese a que estas sean una demanda ciudadana. Menos aún los de menos de 20.000 habitantes, dado que dejarán de tener competencias en esta materia que pasarán a ser asumidas por el Gobierno de Canarias.

Aunque el borrador está en discusión y la Federación Canaria de Municipios (FECAM) y el Gobierno regional han solicitado a los ayuntamientos que presenten alegaciones al documento. Si finalmente esta ley confusa y que antepone el carácter económico a muchos otros fundamentos, como la autonomía local, se aprueba, la solución, como bien reza el dicho, será irse “con la música a otra parte”.