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“La justicia española es un cachondeo”

   

DARREN ABSUELTO

Darren, feliz después de quedar libre de la acusación. / SERGIO MÉNDEZ

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

El tribunal de jurado popular del juicio celebrado durante esta semana por la Sección Sexta de la Audiencia provincial de Santa Cruz de Tenerife contra un inglés acusado de lanzar por la borda a un irlandés que se ahogó en las costas tinerfeñas en noviembre de 1996 ha declarado no culpable al acusado por estos hechos. Por este motivo, el magistrado-presidente ha dictaminado la inocencia del ciudadano, que ha permanecido imputado como presunto autor de un delito de homicidio durante los últimos 17 años.

El inglés, tras conocer la decisión del jurado, manifestó a los medios de comunicación que se encontraba “aliviado” por la resolución del tribunal, aunque recordó que este asunto “me ha destrozado la vida, me ha costado cientos de miles de euros y me ha hecho perder mi negocio”. Como resumen de lo acaecido, el inglés concluyó que “la Justicia española es un cachondeo”.

Apenas unas horas han tardado los miembros del jurado en considerar de forma unánime como no probadas las preguntas inculpatorias del objeto del veredicto, una suerte de cuestionario elaborado por el magistrado que les sirve de guía para decidir. Según leyeron en audiencia pública celebrada en la tarde de ayer, se entiende que la única prueba en la que se basaba la acusación, la declaración de las dos hermanas, se contradice. No en balde, las chicas (menores de edad cuando ocurrieron los hechos) no señalaron al inglés hasta que habían pasado unos 11 meses de aquella travesía marítimo-etílica por la costa suroeste de la isla que acabó en tragedia al ahogarse un joven irlandés. Para explicar semejante retraso, las hermanas dijeron haberse sentido intimidadas en su día por el ahora absuelto.

También recordó el jurado que los forenses no hallaron en el cadáver señales de violencia, lo que sin duda refuerza la tesis del abogado defensor, Carlos Valenciano, quien insistió durante toda la vista oral en que el fallecimiento tuvo lugar por culpa de un accidente que estaría relacionado la excesiva ingesta de alcohol que presidió toda la excursión del barco Albatros.

Sobre la demora en la celebración del juicio, reseñar que hasta en tres ocasiones se dictó el sobreseimiento de este durante su instrucción, pero que los recursos de las acusaciones mantuvieron vivo el proceso.
La familia de la víctima acogió ayer con muestras de dolor y pesar la sentencia absolutoria.