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La puerta de entrada tiene que estar abierta – Por Aurelio Abreu Expósito

   

Un titular que informa de que el tráfico aéreo en las Islas ha descendido a niveles de hace diez años tiene que movernos a tomar medidas de forma inmediata. La política aeroportuaria es fundamental para Tenerife; no nos cansaremos de reivindicar la mayor conectividad posible, una estrategia de futuro, hoy más necesaria que nunca, para que la Isla pueda aspirar a consolidar un modelo de desarrollo sólido.

Y sin embargo, esto que parece tan sencillo de entender no termina de ser comprendido por el Gobierno del Partido Popular, que pone tantas trabas como son posibles, e inventa trabas nuevas, para impedir un giro a mejor de la política aeroportuaria.

Desde que asumió el poder, Canarias se ha dado contra un muro en el tema de las bonificaciones aéreas y la rebaja de las tasas de los aeropuertos. Los ladrillos que componen este muro son difíciles de destruir; su argamasa es el convencimiento de que la conectividad del Archipiélago ya no es una cuestión de Estado, como lo fue para el PSOE, sino algo con lo que se puede jugar a la desestabilización.

Tristemente, un ministro canario como José Manuel Soria es quien más entretenido parece en este juego. No cabe confiar en que convenza a los demás ministros o al propio presidente del Gobierno de la vital importancia de una gestión aeroportuaria enfocada a facilitar los vuelos y hacerlos más atractivos, sino más bien todo lo contrario. Sus intereses parecen ser otros. Y si bien la competencia corresponde a Ana Pastor como ministra de Fomento, de mala forma se justifica que el ministro de Turismo no se esfuerce más, cuando el turismo es la principal industria de las Islas y depende al 100% de los aviones.

La ceguera no se limita a las tasas aéreas (cuanto más bajas, más se incentiva la llegada de turistas) o a las bonificaciones del billete (especialmente importantes si se recuerda que no hay otra forma de viajar en las Islas), sino que se extiende a cuestiones como la negativa a ampliar el horario de aeropuerto de Los Rodeos Tenerife Norte, por ejemplo.

El Cabildo ha reclamado desde hace tiempos que este horario se amplíe, en la certeza de que eso impulsaría la actividad turística y generaría empleo. Varias compañías aéreas han manifestado interés, algo que no deberíamos despreciar a la vista de la pérdida de conexiones y la quiebra de turoperadores importantes, dos factores que significan menos turistas en la Isla.

Tampoco hay que perder de vista la necesidad de abrir las conexiones de la Isla a África y las oportunidades que allí se presentan, algo que en la actualidad no tiene todo el peso que se merece. Es triste ver al PP buscar un equilibrio imposible entre lo que les dicta el partido y lo que saben que la sociedad reclama porque es razonable. Se piden más argumentos para poder decir “sí pero no” (qué pronto han aprendido de la argumentación de Dolores de Cospedal), cuando los argumentos están todos sobre la mesa: conectividad, desarrollo, crecimiento. Hacen falta aviones de verdad, no aterrizajes simulados o diferidos.

Para “mejorar” aún más si cabe esta política aeroportuaria disparatada, hemos sabido hace unos días que AENA pretende cobrar a los usuarios por el carrito portaequipajes de los aeródromos.

Debe ser que no se pagan suficientes impuestos o suficientes tasas. El próximo paso ha de ser cobrar por pasar el arco de seguridad.
Suena absurdo, pero con este Gobierno hemos aprendido que cuanto más absurda suena una medida, tanto más probable es.
La puerta de entrada a la Isla tiene que estar lo más abierta posible. Hay que facilitar la entrada y salida de viajeros y ciudadanos, tener a la Isla verdaderamente conectada con el mundo. No es un capricho, es una necesidad como el respirar.

Aurelio Abreu Expósito es VICEPRESIDENTE Y CONSEJERO DE BIENESTAR, SANIDAD Y DEPENDENCIA EN EL CABILDO INSULAR DE TENERIFE / SENADOR